Imputan por violación al remisero y va a Bouwer
La víctima confirmó que fue abusada. Lucas Rondinella además está acusado por privación de la libertad.
Cuando se enteró de que la chica había sido encontrada en su casa y que "se le venía la noche", como contó un oficial, el remisero Lucas Matías Rondinella (23) se alteró en la oficina de la Jefatura de Policía donde estaba demorado. Se paró, comenzó a gritar y a pegarles a los tres policías que trataban de controlarlo. Finalmente, entre cuatro lograron esposarlo. La escena ocurrió en la noche del lunes. Momentos más tarde, en otra oficina del mismo edificio, la jovencita narró entre llantos, a un cuerpo de psicólogos, cómo había sido violada mientras estuvo cautiva en esa vivienda.
En los primeros minutos de ayer, el remisero Rondinella quedó finalmente imputado por privación ilegítima de la libertad calificada y abuso sexual con acceso carnal, por orden del fiscal Marcelo Sicardi.
El sospechoso fue enviado a la Cárcel de Bouwer. En los próximos días será sometido a rueda de reconocimiento de personas y a una indagatoria. Las pruebas en su contra son lapidarias, confiaron fuentes judiciales, que consideran el caso prácticamente cerrado.
Como se informó en la edición de ayer, Rondinella está acusado de haber raptado a una chica de 17 años luego de que la fuera a buscar con un remise a su casa de barrio Miralta. La chica había pedido por teléfono un coche de alquiler a una empresa "trucha", ya que quería ir a la casa de su novio, antes de ir a clases a la Universidad.
Según la causa, a poco de subir a un remise Renault 19, la chica habría sido golpeada por el conductor, quien la habría trasladado hasta una vivienda ubicada en barrio San Lorenzo. La casa es de una abuela de Rondinella. Eran casi las 7.30. En el auto quedó un trozo de una prenda de la chica y un botón, producto del forcejeo.
Cuando el remisero volvió a la agencia, los padres de la chica ya estaban presentes, averiguando qué había sucedido, porque ella no había llegado a la casa del novio.
Fuentes del caso confiaron que Rondinella les dijo a los angustiados padres que había dejado a la chica en donde ella le había dicho. Luego, el remisero tomó sus cosas y se marchó.
Los investigadores creen que supuestamente en ese momento volvió a la vivienda donde la joven estaba cautiva, maniatada con cables y con una cinta de embalar en la boca, en una pieza del fondo. En esas circunstancias habría sido violada.
Luego, el remisero se habría marchado y habría dejado encerrada a la jovencita.
"Se le vino la noche". Pasadas las 11 de la mañana, los pesquisas de la División Protección de las Personas llegaron a la agencia y entrevistaron a Rondinella, quien hacía un mes que trabajaba allí. A los policías no les convenció su relato. Pidieron revisar el remise y hallaron el retazo de ropa de la chica y un botón. Ambos elementos fueron mostrados a la madre de la jovencita y la mujer no dudó un segundo.
El fiscal ordenó que sea demorado y llevado a Jefatura.
Y fue el padre de Rondinella quien terminó colaborando "sin saberlo" con la causa, porque fue él quien llevó a los policías adonde el joven estaba parando. Al fondo del inmueble, en una pieza, estaba la jovencita. "Todo indica que el padre no sabía nada de lo que había pasado", comentó otro alto vocero.
Trascendió que en esa vivienda se hallaron rastros de cocaína consumida. Rondinella tiene antecedentes por robo y lesiones.
Elogios a la Policía. El fiscal Sicardi no ahorró elogios para el trabajo policial. "Dentro del drama, estamos muy satisfechos con el trabajo policial, pudimos salvar a esa chica. No sabemos qué le podría haber pasado", afirmó.

