“Hasta que no hubiera un muerto esto no iba a parar”
Los familiares de Diego Jiménez aún no creen lo sucedido, el daño colateral de un caso de violencia de género que denunciaron ante la Justicia.
Los familiares de Diego Jiménez aún no creen lo sucedido, el daño colateral de un caso de violencia de género que denunciaron ante la Justicia. La puerta de la casa y las paredes del frente muestran las huellas de los balazos y los perdigones de los cartuchos de escopeta. "Nunca más estuvimos tranquilos desde que empezó esto", dijo un familiar directo del joven fallecido.En la esquina donde sucedió el crimen, un chico de unos 20 años se acerca y cuenta que en 2012, a unos pocos metros de allí, otro joven murió luego de recibir un balazo en la misma cuadra. Una humilde gruta se erigió en el lugar para recordarlo. Los vecinos aseguran que la tranquilidad se perdió hace tiempo en barrio Patricios y piden más presencia policial en las calles. "A cada rato se escuchan tiros que no sabemos de dónde salen ni hacia dónde van", aseguró una vecina que se lamentó por la inseguridad del sector.

