Hallaron a un hombre muerto, atado a una silla y amordazado en su casa
Tenía 71 años. Fue encontrado en la vivienda del barrio porteño de Saavedra.
Un hombre de 71 años fue encontrado muerto, atado a una silla y amordazado, en su casa del barrio porteño de Saavedra, informaron hoy fuentes policiales.
Los voceros explicaron que los investigadores del caso creen que el hecho se trató de un homicidio en ocasión de robo cometido por alguien a quien conocía la víctima y que entró a su casa con su consentimiento.
Además, los detectives esperaban los resultados de la autopsia al cadáver para establecer las causas de la muerte.
El hecho se descubrió hoy minutos después de las 10 en una vivienda situada en Conesa al 4300, entre Ruiz Huidobro y Correa, en Saavedra.
Los informantes indicaron que cuando entró la empleada doméstica de la casa para comenzar a trabajar halló al hombre muerto, atado a una silla en el living y amordazado.
La mujer llamó al 911 y de inmediato se acercaron al domicilio los agentes de la comisaría 35 de la Policía Federal, quienes constataron el fallecimiento.
Al ser revisado por los expertos de la Policía Científica y el médico forense, los investigadores establecieron que el cuerpo no evidenciaba heridas ni signos de violencia. Por ese motivo, los agentes creen que el hombre pudo haber muerto de un paro cardíaco al momento de ser inmovilizado a la silla o por una asfixia, datos que recién se podrán confirmar con la autopsia.

Al revisar la vivienda del fallecido los policías comprobaron que todo estaba en orden y que no faltaba ningún objeto de valor, según los dichos de la empleada doméstica.
Sin embargo, los investigadores creen que podría faltar una importante suma de dinero que supuestamente la víctima tenía en la vivienda, aunque para confirmar esa situación los detectives esperaban entrevistarse con el círculo íntimo del hombre por si alguien de su entorno podía ratificar el dato. En ese sentido, la policía cree que el crimen ocurrió en el marco de un robo, aunque inicialmente no se descartaban otros posibles móviles.
Además, debido a que los accesos no estaban violentados y la vivienda estaba en orden, la policía estima que el asesinato podría haber sido cometido por alguien que entró con el consentimiento de la víctima.
Por eso, analizaban los movimientos y actividades del dueño de casa y con quienes pudo haber estado en sus últimas horas. El caso es investigado por la fiscal de Saavedra-Núñez, Cristina Caamaño.

