Fue a buscar moto robada y lo fusilaron
El joven recibió un tiro en la cabeza, en Villa Boedo, y murió. Se enfrentó a individuos que le habían sustraído el vehículo del frente de su casa.
Furioso y fuera de sí, el muchacho encaró al baldío donde los ladrones desarmaban la moto que acababan de robarle a su hermano. Los insultó, les quitó el vehículo y encaró la vuelta a casa. Los matones no se iban a quedar así, con las manos vacías. Buscaron un arma, corrieron al muchacho y le dispararon al menos cinco tiros: uno de los balazos le atravesó la sien. Así fue fusilado Emanuel Galíndez, de 24 años, en la madrugada del sábado en barrio Villa Boedo, de la ciudad de Córdoba. Murió a la tarde en el Hospital de Urgencias. Esa jornada, sus órganos fueron donados.Con este crimen vinculado a un hecho de robo, ya son dos los muertos que dejó la inseguridad en Córdoba en los primeros días de julio. Ese mismo sábado, un supuesto ladrón fue ultimado de un disparo por un policía en un asalto en barrio Avenida, de la Capital (ver Otra vez... ).La situación es preocupante, si se tiene en cuenta que en junio pasado las víctimas por la inseguridad fueron cinco.Por el crimen de Villa Boedo, los sospechosos están identificados y se consideraban inminentes sus detenciones por parte de los investigadores de la División Homicidios. Serían jóvenes que vivían apenas a dos cuadras de la víctima. Fogonazos en la oscuridad. El drama se registró en los primeros minutos del sábado en Villa Boedo, barriada ubicada a la altura de Sabattini y Circunvalación, sudeste de la Capital. Al menos dos ladrones manotearon una moto Appia de 110 centímetros cúbicos que estaba estacionada frente a la casa de la familia Galíndez, en el lote 1 manzana 22. Según la reconstrucción del caso, Emanuel y su hermano menor (dueño del vehículo) salieron a buscar a los ladrones. No está claro si uno de ellos había alcanzado a verlos o si bien fue un vecino quien los alertó.Lo concreto y central es que los hermanos caminaron rápido en medio de la oscuridad hacia un baldío cercano. Y allí, según la causa, estaban dos jóvenes desarmando la moto. Le habían alcanzado a sacar la óptica y los faros del guiño.Conocedor de cómo se manejan y resuelven las cosas en la barriada, Emanuel los insultó y les quitó la moto de un manotazo. Y así como habían llegado, los dos hermanos emprendieron el regreso a casa empujando el vehículo por la calle.Pero las cosas iban a terminar mal en Villa Boedo. Los delincuentes buscaron un arma (presuntamente de la casa de uno de ellos) y fueron corriendo a enfrentar y a vengarse de los hermanos. Y los alcanzaron.Se vieron al menos cinco fogonazos. Uno de los balazos dio en el parietal de Emanuel.El muchacho cayó malherido en el asfalto. Mientras los agresores huían corriendo, su hermano menor corrió a casa a contarle a su padre lo que había sucedido. Emanuel fue llevado al Hospital de Urgencias. Inconsciente, nunca pudo contar lo que ocurrió. Murió el sábado a las 15. El testimonio de su hermano permitió aclarar lo sucedido a los pesquisas. "Deben haber estado dados 'vuelta'. Si no, no se explica por qué fueron a vengarse así", opinaba una fuente de la causa ayer.Los sospechosos del crimen "habían desaparecido" ayer de sus viviendas.

