Faltaron testigos y el lunes declaran los peritos
Por ese motivo no pudo testificar el jefe policial Ramón Frías, sobre si la noche del accidente hubo controles en la ruta.
El juicio por la tragedia del Ford Ka, siniestro vial ocurrido el 3 de marzo de 2007, en el que murieron tres jóvenes, proseguirá el próximo lunes en la Cámara 7ª del Crimen, con la testificación de los peritos de accidentología vial. Se trata del proceso contra Matías Castro (25), quien conducía el auto aquella madrugada y sobre el que pesa el supuesto delito de "homicidio simple por dolo eventual y lesiones graves".La audiencia prevista para ayer, en la que iban a declarar cuatro personas, se canceló debido a la ausencia de tres de ellas. Se trata de dos médicos cuyos testimonios fueron incorporados por lectura (es decir, la declaración que brindaron durante la instrucción de la causa) y del ex jefe comunal de San Roque, Oscar Valdéz, que por intermedio de su empleada comunicó que se encontraba de vacaciones.El único que acudió fue el comisario general Ramón Frías, quien en la época del siniestro vial era el jefe de la Departamental Punilla.El abogado Marcelo Touriño, que representa a los padres de Manuela Gorriti (una de las víctimas fatales) se opuso a que Frías testificara, con el argumento de que debía declarar el mismo día que Valdéz por si surgían contradicciones. El pedido fue aceptado por los demás abogados y por la defensora de Castro, Andrea Amigo, por lo que el juez Carlos Ruiz resolvió postergar el testimonio de Frías hasta localizar a Valdéz. El jefe policial deberá responder sobre si hubo controles en las rutas aquella noche; el ex jefe comunal también testificará sobre la existencia o no de controles en las adyacencias del boliche La Estación, al que los jóvenes habían acudido la noche de la tragedia. Hasta ahora, todos los testigos declararon que no hubo ningún tipo de control en las rutas, tanto municipal como policial.

