Evitar la asociación ilícita, la estrategia de los taxistas
Arrancó el juicio contra los 11 imputados de integrar “la mafia” del aeropuerto Córdoba. Los acusados quieren evitar la figura más grave, que implica una pena de cárcel de hasta 10 años.
Los 11 acusados de integrar una asociación mafiosa de taxistas en torno a la parada del aeropuerto Ambrosio Taravella, de la ciudad de Córdoba, tienen en claro que su estrategia es la de evitar la acusación más grave que pesa sobre ellos: la asociación ilícita.
Ayer, en el inicio del juicio oral en la Cámara 1ª del Crimen, parecía que algunos no tenían problemas en reconocer algunas acciones que se les endilgan. Sin embargo, dejaron en claro que nunca se habían puesto de acuerdo para “apretar” colegas por el lugar en la fila de taxis a la hora de recoger a los pasajeros que llegaban a la estación aérea.
La estrategia es zafar de ese delito que prevé penas de hasta 10 años de prisión, aunque en el juicio se les pruebe, en base a la fuerte evidencia que hay en la causa, que cometieron los otros hechos que se les reprocha: amenazas, cohecho, lesiones leves o daño.
Los 11 acusados integraban la Asociación Taxistas del Aeropuerto Córdoba (Atac).
Nueve están presos en la Cárcel de Bouwer y sólo dos llegaron libres al debate oral: Miguel Ángel Contreras y Luis Daniel Pioletti.
Los detenidos son Martín Francisco Dómina (alias “Cabeza de Bomba”, supuesto cabecilla del grupo), Guillermo Agüero (“Malagueño”), Fernando René Caudana (“Chuchi”), Mario Alberto Charras, Mauricio Abel Dómina, Rubén Darío López (“Gallo”), Juan Ramón Saavedra (“Conejo Negro”), José Alberto Ceballos (“Pepe”) y Sergio Adrián Rajoy (“Camellito”).
Hay dos taxistas prófugos, Diego Alcorta y Sergio Tapia.
En la primera audiencia sólo se interrogó a los imputados sobre sus condiciones personales y se leyó la acusación con los dos hechos de este debate, uno de 2011 y otro de 2014. En un episodio se produjeron amenazas y agresiones a trabajador del volante David Toloza que no pertenecía a Atac; en el otro, las víctimas fueron el entonces productor del programa ADN Marcelo Castro y el chofer.
La instrucción sostiene que la “mafia” de los taxis funcionaba desde 2006. “El propósito era monopolizar con exclusividad los traslados de pasajeros”, indicó el fiscal Pedro Caballero.
A la hora de responder sobre los hechos, los acusados se abstuvieron y se ciñeron a lo que declararon durante la instrucción.
Ahora el juicio seguirá recién el martes próximo, debido a que dos camaristas tienen que cubrir juicios en otras cámaras.
El tribunal está compuesto por Carlos Granda Ávalos (presidente), Mónica Travallini y Susana Beatriz Cordi Moreno. Como acusadora, se desempeña María Dolores Romero Díaz.
“La situación habría cambiado poco”
“Por rumores que me han llegado, la situación (de los taxis en el aeropuerto) ha cambiado poco”, sostuvo ayer la fiscal de Cámara, Dolores Romero Díaz. La funcionaria a cargo de la acusación añadió: “Respecto a la causa, hay abundante prueba, suficiente y certera. De todos modos, el debate siempre trae sorpresas”, concluyó.

