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Estaba carbonizado en la parte de atrás de su auto

Se trataría de un hombre de 74 años. El hallazgo se produjo en una casa quinta del paraje El Pedacito, cerca de Villa del Totoral. No saben si se trató de un homicidio o de un accidente.

20 de junio de 2014 a las 11:01 a. m.
Estaba carbonizado en la parte de atrás de su auto
Hallazgo. Así fue encontrado el vehículo, junto a un árbol, en el paraje El Pedacito.

Primo Segundo Heredia, un trabajador rural de 74 años, sería la persona que apareció completamente carbonizada dentro de un auto en una casa quinta ubicada en el paraje El Pedacito, ubicado a tres kilómetros de la localidad de Villa del Totoral, a 80 kilómetros de Córdoba. Se presume que se trataría de él porque en el domicilio se encontró su documento, además de haber sido hallado en el interior de un añejo Ford Taunus que siempre utilizaba y que también fue devastado por el fuego. Esta era, hasta anoche, la única presunción en firme que manejaban los investigadores. El resto, sólo conjeturas. Fuego ¿Crimen, suicidio o accidente? Según confirmaron fuentes judiciales y policiales a La Voz del Interior, el miércoles a las 11.45, vecinos de ese pequeño paraje avisaron a la Policía que había un incendio dentro del predio de la casa quinta, a la vera de la ruta provincial 17.

Cuando policías y bomberos llegaron al lugar, se toparon con un auto envuelto en llamas. Recién después de extinguir el fuego, se estableció que había un cadáver en el asiento trasero del Taunus. Ante esto, se alertó a la Policía Judicial para que efectuara los peritajes de rigor. A partir de un fuerte olor a combustible y la magnitud que tomó el incendio, los bomberos estimaron que debió haber intervenido un acelerador del fuego.

En otro sector del predio se encontró un bidón vacío que pudo haber contenido nafta.

¿El hombre se roció entero, caminó hasta dejar el bidón en otra parte, fue hacia el auto y recién se prendió fuego a lo bonzo? Una teoría que suena demasiado extraña y con muy poco asidero. “A Heredia lo habían visto ese día a las 10 de la mañana y estaba como siempre, no había signos de que tuviera una personalidad suicida. Él no vivía en esa casa, sino que trabajaba en la quinta”, apuntó una fuente de la investigación.

Como el cuerpo estaba tan carbonizado, no fue posible establecer en el lugar si presentaba heridas cortantes o de bala, según indicaron desde los Tribunales de Jesús María, donde se instruye la causa bajo las órdenes del fiscal Raúl Almeida.

Ante esto, el funcionario judicial ordenó que el cadáver fuera trasladado a la Morgue Judicial de la ciudad de Córdoba para un peritaje más exhaustivo, con rayos X. Recién entonces se podrá tener un panorama algo más claro. Si murió por el fuego o si ya estaba sin vida cuando alguien lo dejó en el auto. También se aguardan las pericias de Bomberos.

Sin embargo, la teoría del asesinato encontraba una duda hasta ahora sin despejar: el supuesto móvil. No le robaron nada (en la casa se encontró su billetera completa) y tampoco hay, por el momento, testimonios que puedan dar cuenta de alguna enemistad de Heredia con alguien. “El incendio fue a las 11.40, a plena luz del día”, agregó otra fuente que descree de un asesinato.

A la hora en que se propagó el fuego en el vehículo, en la casa quinta no estaban sus dueños, quienes no viven allí tiempo completo. Heredia, según los testimonios recolectados, tenía domicilio en Villa del Totoral y todos los días iba a trabajar al paraje El Pedacito. Cosechaba frutas y verduras que luego vendía en comercios de la zona. Ante tantas dudas, la hipótesis de un accidente ganaba lugar anoche entre los investigadores. El auto estaba apoyado contra un árbol, pero no había signos de que hubiera chocado.

No obstante, dos fuentes con acceso al caso brindaron una misma teoría. El vehículo pudo haber tenido un desperfecto (“una falla técnico-mecánica”, según describieron) que produjo un principio de incendio en el capó. Ante esto, el hombre fue hacia el asiento trasero, que es rebatible, para acceder al tubo de GNC y cortar el suministro de gas. Fue en ese momento cuando se habría producido la explosión. “Su mano quedó muy próxima a la llave de gas”, describió uno de los informantes.

No obstante, otra fuente, también ligada a la investigación del caso, fue más escéptica y aseguró que el tubo de GNC no explotó, por lo que le restó crédito a esa versión. Con tantas conjeturas, anoche la carátula del caso continuaba como “muerte por etiología dudosa”. Demasiado dudosa.