“Esos matones se creen más hombres por tener armas”
El dolor de la esposa del comerciante asesinado por dos vecinos. La víctima les había dicho que anduviesen despacio con la moto. Recibió cinco disparos a quemarropa. Uno de los criminales amenazó a su hijo. Los sospechosos, temidos en Guiñazú, están prófugos.
La mujer habla sin pausa, desahogándose. Cuenta una y otra vez el absurdo y brutal drama que sufrió en carne propia. Sus ojos están rojos, hinchados de tanto llorar. Un vecino, uno de los tantos que se ha acercado a lo largo de la mañana, la abraza y le da fuerza. Romina Martos no tiene paz. No la encuentra. Su esposo y padre de sus dos pequeños hijos ha sido asesinado de varios balazos, hace un par de horas, por dos matones del mismo barrio como parte de una cruel, absurda y tremenda venganza. José Tello (47) se convirtió en una nueva víctima de la irracional violencia urbana que de forma periódica y a los balazos destroza hogares y familias en Córdoba.El comerciante fue ajusticiado por dos vecinos, a quienes les había reclamado que anduviesen más despacio en moto, porque había chicos jugando en la calle. Resultado: tras provocarlo, se le fueron encima, lo golpearon y mataron de cinco balazos. El disparo letal le dio en el tórax.Ocurrió en la noche del domingo en barrio Guiñazú, periferia norte de la ciudad de Córdoba.Sin éxito, los policías buscan a los dos "matones" del barrio –según los calificaron los propios vecinos–. Las órdenes de captura, firmadas por el fiscal Raúl Garzón, son para Claudio "Chuchú" Tapia y un tal Ángel Carrizo. Ambos tienen alrededor de 40 años.Víctima y acusados vivían a pocas cuadras de distancia entre sí."Se creen más hombres por tener arma", expresó ayer Romina, tratando de encontrar explicación para una muerte que no la tiene. Drama, pelea y tiros Todo sucedió el domingo las 21. En realidad, la situación se inició a la tarde cuando, según dijeron testigos y confirmaron fuentes judiciales, "Chuchú" y su amigo Carrizo se paseaban en moto por las calles de Guiñazú. El drama se escribiría en la primera cuadra de la calle Pehuel."Andaba en contramano y fuerte. Los chicos estaban en la calle, jugando en bicicleta. Era un peligro. Mi marido les gritó que tuvieran más cuidado", cuenta Romina, la esposa de la víctima. "Siguieron pasando varias veces más, provocando. Se fueron a la esquina, frenaron y comenzaron a acelerar la moto… Usted viera el ruido que hacía", expresó.Las cosas iban a terminar mal. Según el relato de los vecinos, ambos retornaron hacia donde estaban el vecino y sus hijos."¿Qué te pasa a vos? ¿Qué te pasa che c…? ¿Qué te hacés el choro, vos?", le habría gritado uno de los ocupantes de la moto.Según los testigos, el vecino se acercó para hablar y fue entonces que se desató la locura. Los de la moto sacaron por lo menos un arma de fuego y comenzaron a tirar contra Tello, quien atinaba a cubrirse. También recibió golpes en la cabeza con la culata del arma.Tras el ataque, los criminales se dividieron. Al parecer, la madre de uno de ellos habría aparecido y se lo habría llevado a los empujones, mientras le gritaba: "¡Qué hiciste!". El conductor de la moto, antes de escapar, amenazó con su arma hacia los chicos. No tiró."Mi marido me dijo: 'Me tiraron, ya está… No hagas nada… Ya está'. Luego, se desvaneció", recuerda Romina. La búsqueda de los pesquisas, por ahora, no da resultados.
Un hombre asesinado frente a sus dos hijos. "¡Fue terrible! Lo atacaron frente a los niños. Fue una cosa de locos", expresó la esposa de la víctima. La joven, quien ahora debe mantener a sus dos pequeños hijos, se quejó de que la ambulancia nunca llegó al lugar. Tello murió cuando era llevado al hospital en un patrullero.

