Entre la infidelidad y un ajuste narco
Los investigadores de un crimen ocurrido días atrás en barrio Müller, de la ciudad de Córdoba, apuntan que las dos hipótesis no son excluyentes entre sí. Hay un detenido.
El lunes 30 de abril último a la noche, otra vez una pistola nueve milímetros puso fin a una discusión que ya llevaba varios días en medio de una espiral violento que no paró de crecer hasta que terminó de la peor manera.
En Obispo Maldonado 3800, casi esquina Machado, en el sector de barrio Müller conocido como "Los Tinglados", al sudeste de la ciudad de Córdoba, al menos cuatro jóvenes se enfrentaron. No era la primera vez, pero sí esta fue la última.
Según se sospecha en la fiscalía a cargo de Víctor Chiapero, Ezequiel Marin Rodríguez y Diego Sebastián Farias sacaron distintas armas de fuego y comenzaron a disparar.
Uno de los blancos fue Leonardo Ezequiel Diaz (23), que murió. En tanto, su primo Armando Daniel Ledesma (28) también fue alcanzado por un proyectil, pero los médicos lograron salvarle la vida.
Los cuatro eran vecinos de la misma zona aledaña al cementerio San Vicente: Müller, Maldonado, villa Los Tinglados y Bajada San José.
De acuerdo a lo que se investiga, esa noche Rodriguez y Diaz se encontraron en el medio de la calle, cada uno acompañado por un familiar. Fue entonces que sacaron "a relucir diferencias de vieja data", instante en el que Rodríguez y Farías "esgrimen arma de fuego y comienzan a disparar contra la humanidad de Diaz y Ledesma quienes reciben heridas y son trasladados a diversos nosocomios, donde minutos más tarde Diaz pierde la vida".
Si bien en un principio se habló en ámbitos de la investigación sobre una "feroz rivalidad" a causa de una "infidelidad", en los últimos días la hipótesis sobre el móvil del tiroteo y posterior homicidio agregó un nuevo elemento: la pista narco.
“Son todos vecinos de la zona, se conocen bien. La pelea viene porque uno afirmaba que otro había cometido una infidelidad... Era una discusión que derivó en una rivalidad y esa rivalidad terminó a los tiros”, graficó un informante horas después del crimen.
Ahora, desde el corazón de la pesquisa se indicó que ya hay elementos que hacen presumer que a la "cuestión de polleras" se le agrega al condimento de la disputa territorial por la venta de drogas al menudeo. En ese sentido, se investigan posibles vínculos narcos de los involucrados.
A todo esto, el miércoles los detectives de la división Homicidios lograron detener a uno de los dos sospechosos con órden de captura. Se trata de Farías (38).
Rodríguez, en tanto, permanece prófugo.

