En huelga de hambre, Petrone podrá ser alimentado a la fuerza
El empresario desarrollista, preso desde hace más de un año, protesta por sus condiciones de encierro en Bouwer. Según el Servicio Penitenciario, bajó poco más de siete kilos. Múltiples recursos de su defensa.
Desde septiembre de 2015, cuando comenzó a cumplir su sentencia a cinco años y medio de prisión, el empresario desarrollista Jorge Oscar Petrone (65) ha estado lejos de quedarse quieto y aceptar tanto las condiciones como los motivos de su encierro. Fuera de la cárcel de Bouwer, sus abogados han desplegado un arsenal de recursos judiciales en el ámbito local, nacional y hasta internacional. Tras las rejas, el empresario reclama condiciones que los penitenciarios no siempre pueden o quieren conceder.Mientras los letrados Francisco Lavisse y Teodoro Funes no han logrado el cese de prisión de su defendido a nivel doméstico, y aguardan la respuesta a numerosos recursos para revisar la sentencia, Petrone pide mejores condiciones para que su estadía en el penal sea más llevadera.Al mismo tiempo, solicita atender desde el establecimiento penitenciario los negocios de la empresa Gama que, al menos en los papeles, ya no conduce.Entre otras medidas, ha pedido mayor libertad para hablar por teléfono –se le secuestraron varios celulares– y realizar reuniones con sus gerentes de Gama.Muchas de esas peticiones le han sido denegadas, mientras que otras les fueron concedidas de modo parcial o restringido. Huelga de hambre Disconforme con los reveses judiciales y las negativas de los guardiacárceles, del Juzgado de Ejecución Penal N° 3 y de la Cámara 10ª del Crimen de la ciudad de Córdoba, Petrone inició el 6 de septiembre una huelga de hambre que implica la no ingesta de alimentos sólidos.Si bien allegados a Petrone sostienen que el ayuno lleva más de un mes, desde el Servicio Penitenciario de Córdoba (SPC) aclararon que esa medida de protesta fue interrumpida por el propio recluso el 14 de septiembre, al cumplir dos semanas.Dos días después, retomó la huelga y así se ha mantenido hasta hoy. Pero en la madrugada del sábado de la semana pasada se suscitó un inconveniente: a las 0.05 Petrone sufrió un desvanecimiento y se desplomó, lo que le provocó un golpe en la cabeza.Por este traumatismo, los médicos de Bouwer lo llevaron de inmediato al hospital Misericordia, donde le practicaron una tomografía y análisis de laboratorio. Se constató que no había sufrido mayores secuelas, según se informó. Pero, a raíz de este episodio, los médicos del SPC le pidieron al juez de Ejecución N° 3, Gustavo Arocena, una autorización para alimentar a Petrone "a la fuerza" si su condición de salud se torna delicada.Arocena y la Cámara 10ª del Crimen –que lo condenó por usurpación y falsedad ideológica– habilitaron la petición, de modo que los médicos de Bouwer fueron autorizados a suministrarle nutrientes por vía parenteral, a través de suero intravenoso. Por el momento, esto no ha sido necesario. Mientras que los allegados de Petrone informaron a La Voz que el empresario ya había perdido 13 kilos, desde el SPC se indicó que al comenzar la protesta el interno pesaba 89,100 kilos y que hasta el jueves la balanza arrojaba una medición de 81,600. De acuerdo con este registro de los médicos que lo asisten tras las rejas, la baja sería en realidad de 7,5 kilos. Intentos judiciales Al tiempo que ocurre esto puertas adentro de la cárcel, hace meses que los abogados Lavisse y Funes intentan morigerar las condiciones de encierro, conseguir el cese de prisión o anular la sentencia.A nivel doméstico no tienen logros, mientras aguardan el resultado de un recurso de queja ante la Corte Suprema de Justicia, la mayor apuesta.Los letrados sostienen que llevarán el caso a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y ya hicieron dos presentaciones en oficinas de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Ginebra, Suiza.En el Tribunal Superior de Justicia de Córdoba (TSJ), a su vez, quedan pendientes varios recursos, entre ellos dos habeas corpus , un incidente de extinción de la acción penal y un recurso extraordinario contra la denegatoria de la morigeración de la prisión preventiva.En ese marco, el Servicio de Paz y Justicia (Serpaj), que conduce el premio Nobel argentino Adolfo Pérez Esquivel, se constituyó como amicus curiae (amigos del tribunal –terceros que pueden opinar–) en este caso, tanto en el ámbito de la Corte Suprema como en el TSJ.
En la mira del SPC
Las demandas. Niegan que el empresario sea un “preso VIP”.
Las demandas de Jorge Petrone ante las autoridades carcelarias, poco usuales para un preso común, se han convertido en un “dolor de cabeza” para el Servicio Penitenciario de Córdoba (SPC) y las más altas autoridades del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos. Desde el SPC y desde el Gobierno provincial sostienen que el empresario desarrollista no puede convertirse en un “preso VIP” porque eso iría en contra del principio de igualdad que se quiere resguardar.

