En 9 días, caen dos guardias por entrar droga a una cárcel
Los penitenciarios fueron atrapados con marihuana en Cruz del Eje. Al último de ellos le hallaron, además, pastillas, celulares y chips para secuestros virtuales. Investigan eventuales complicidades.
El funcionario judicial se sentó con el director del penal. Se tomó las manos, miró fijo a su interlocutor y fue directo al grano: “Sabemos que la droga que consumen los presos en esta cárcel la meten las visitas y varios guardiacárceles desleales. Ya metimos preso a un penitenciario. O mejora los controles o vamos a tener que sospechar de usted también”.
El diálogo se produjo a las pocas horas del pasado miércoles 21 de agosto, luego de que un guardiacárcel fuera sorprendido a poco de que entrara a trabajar a la cárcel de Cruz del Eje con 289 gramos de picadura de marihuana destinada para la venta a los reclusos.
Parece que las autoridades penitenciarias tomaron nota de la captura del uniformado y, sobre todo, de la charla posterior, porque los controles se activaron en serio. Tanto que en las últimas horas otro guardia fue detenido en el mismo presidio del norte cordobés, también con marihuana para vender muros adentro.
Diez días después de la primer captura del guardiacárcel (identificado como Elías Yamil Jamud), el pasado sábado fue capturado el subayudante Damián Nieto (de unos 20 años), según confirmaron fuentes oficiales a La Voz del Interior .
Cuando en un control de rutina le abrieron la mochila y se la dieron vuelta sobre un escritorio, cayeron: 638 gramos de marihuana, 1.160 pastillas (del tipo clonazepam) y una sevillana. Al mover más el bolso aparecieron otros elementos no menos delicados: tres celulares y seis chips , elementos absolutamente prohibidos en un penal. La sospecha es que iban a ser vendidos a aquellos presos que realizan secuestros virtuales.
Para tomar en cuenta la importante cantidad de droga secuestrada a los penitenciarios, vale tomar en cuenta que una mujer que hace una visita puede introducir ocultos unos 120 gramos de droga, mientras que un hombre puede meter ocultos en su cuerpo unos 160 gramos, según fuentes oficiales.
Dedos pintados y a Bouwer
Los dos subayudantes penitenciarios permanecen presos en la cárcel de Bouwer, bien lejos de sus puestos de trabajo y de sus supuestos clientes. Fueron imputados por infracción a la ley de menudeo provincial, por el delito de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización agravada (por su condición de uniformados), delito que prevé una pena de 6 a 15 años de cárcel efectiva.
¿Ambos se conocían? ¿Hay más guardias involucrados? ¿Quiénes proveían la marihuana y las pastillas muros afuera? ¿Quiénes son los cómplices dentro? Son algunos de los interrogantes de la investigación judicial en Cruz del Eje.
“No sabemos cuántos penitenciarios hay detrás. Pero mirá la impunidad de los tipos. Porque cayó uno y a los pocos días, de la misma forma, cae otro”, expresó ayer un vocero oficial. Nadie se atreve a decir desde cuándo los estupefacientes eran ingresados.
Fajinero. Cómo será el celo puesto ahora en los controles en la cárcel de Cruz del Eje que un preso fajinero fue sorprendido cuando entraba 200 gramos de marihuana ocultos entre bifes que había ido a comprar.
6 a 15 años de cárcel
El guardiacárcel detenido el fin de semana en Cruz del Eje fue imputado por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización agravada por infracción a la ley provincial de drogas. En caso de condena, las penas van de 6 a 15 años de cárcel.
La denuncia de un preso por TV
"Los guardias venden droga". En septiembre de 2012, un preso de la cárcel de Cruz del Eje denunció por televisión que algunos guardiacárceles vendían droga (cocaína y marihuana) y pastillas a los internos. En declaraciones telefónicas al programa Show de la mañana, el interno dijo: "Son una corporación, se cuidan". Indicó que los penitenciarios hacían las entregas en las puertas de los pabellones, aprovechando que no había cámaras.
Córdoba. La venta de drogas en presidios de Córdoba no es algo nuevo. Años atrás se descubrió la comercialización en Bouwer y barrio San Martín.

