El misterio de Mariela crece y la búsqueda no se detiene
La mujer lleva nueve días desaparecida en Inriville. Mientras la buscan en un río, los policías reanudan la toma de testimonios.
Uno de los grandes misterios de este 2014 en la provincia de Córdoba lo constituye hasta ahora la desaparición de Mariela Viviana Bortot (40), una vecina de Inriville de quien nada se sabe desde hace nueve días. La mujer, madre de dos veinteañeras, desapareció el sábado 25 de enero luego de que saliera a caminar por las afueras de este pueblo ubicado en el departamento Marcos Juárez, a casi 300 kilómetros al sudeste de la ciudad de Córdoba. El paso de los días sin la menor noticia de la mujer hace pensar en un dramático final. Sobre todo, luego de que la semana pasada se hallara una ojota suya pendiendo de una rama a la vera del río Carcarañá, que llega hasta Santa Fe. Las hijas de Bortot aseguran que su madre fue raptada.Policías, bomberos voluntarios y cientos de vecinos se han volcado a la búsqueda de esta vecina, quien se ganaba la vida como empleada de una de las dos estaciones de servicio del pueblo. El rastreo no ha dado ningún resultado, hasta ahora.Paralelamente, los investigadores policiales prosiguen con el análisis del entorno de la mujer, quien está separada. Los pesquisas ya han interrogado a varios hombres que habían entablado relación de amistad con Mariela. Entre ellos sobresalía un vendedor de maní de Leones, cuyo auto incluso fue secuestrado para pericias. La pericia no arrojó datos.Tampoco ha aportado demasiado, hasta ahora, el análisis de las comunicaciones.
Hasta videntes. Tal es la desesperación de los familiares de Mariela que llegaron a contactarse con videntes del pueblo. Trascendió que algunos investigadores llegaron a contactarse con una de ellas.

