El día después del espanto
Tres mujeres cuyas hijas fueron asesinadas dejaron un mensaje conmovedor. Se trató de un encuentro de capacitación y concientización para aspirantes a policías.
- Tres mujeres cuyas hijas fueron asesinadas dejaron un mensaje conmovedor.
- Se trató de un encuentro de capacitación y concientización para aspirantes a policías.
De pronto, llegó una noche aplastante. Y ellas pasaron a incorporar un lenguaje que hasta entonces desconocían: expedientes, leyes, luminol, lugar del hecho... son sólo algunas de las palabras que comenzaron a utilizar desde entonces.
Estas tres mujeres hoy son un símbolo muy grande.
Jimena Aduriz, mamá de Ángeles Rawson; Carola Labrador, mamá de Candela Sol Rodríguez; y Verónica Camargo, mamá de Chiara Páez.
Tres chicas y adolescentes cuyas vidas fueron arrebatadas. Tres madres que desde entonces buscan ir del dolor a la esperanza.
“Hace más de seis años que no encuentro justicia. Nunca me imaginé que mi hija iba a ir hasta la esquina y ahí me la iban a robar”, cuenta Carola.
Candela tenía 11 cuando fue secuestrada el lunes 22 de agosto de 2011, en Hurlingham, Buenos Aires. Fue hallada muerta el 31 de agosto con signos de asfixia.
Aunque la investigación se orientó hacia un ajuste de cuentas contra su familia, hasta hoy las certezas son escasas.
“Aquella noche yo estaba tranquila con que mi hija estaba en una casa de familia”, agrega, en tanto, Verónica. Chiara Páez (14) desapareció el domingo 10 de mayo de 2015 en Rufino, al sur de Santa Fe.
Su cuerpo fue encontrado enterrado en la casa de los abuelos de su novio, un adolescente de 16 años que confesó haberla matado. Ella estaba embarazada.
También quedaron imputados los dos abuelos, el padrastro y la madre del joven.
Su caso motivó la organización de la primera y multitudinaria marcha #NiUnaMenos.
Para Verónica, fue comprender que la sociedad está surcada por múltiples violencias cotidianas.
“Ángeles fue asesinada por el encargado del edificio, que hacía 11 años que trabajaba y gozaba de toda nuestra confianza. A cualquiera le puede pasar. No sabíamos que al enemigo lo teníamos con nosotros”, dice Jimena.
Ángeles Rawson (16) fue asesinada el 10 de junio de 2013 por el portero de su edificio en Capital Federal, Jorge Mangeri (47), que la asfixió tras intentar abusar de ella.
El hombre fue condenado por femicidio.
Fueron tres crímenes brutales, de alto impacto mediático en todo el país. Tres muestras letales de la violencia de género a cualquier edad y clase social.
El miércoles último, estas tres mujeres dejaron su conmovedor testimonio en un encuentro organizado por el Ministerio de Gobierno de Córdoba a través de la Secretaría de Seguridad, la Policía de Córdoba y la Asociación Civil Vínculos en Red. La charla estaba destinada a 1.200 futuros agentes policiales.
Concientizar a partir del relato en primera persona.
Y, al mismo tiempo, buscar resignificar el dolor más extremo.
“No se corrompan, no hay que juzgar antes de escuchar”, fue la enseñanza-súplica de la mamá de Chiara a los presentes antes de terminar la conferencia.

