El cuñado de Gastón Bustamante se negó a declarar
Está sospechado de haber matado al niño de 12 años en Miramar.
Julián Ezequiel Ramón, el joven sospechado de haber asesinado a Gastón Bustamante (12) en Miramar, se negó a declarar esta mañana ante el fiscal de la causa en los tribunales de Mar del Plata, publicó el diario Clarín.
Ramón, quien es novio de la hermana mayor del niño asesinado, fue trasladado a los tribunales marplatenses para ser indagado por el fiscal de Miramar Roberto Moure.
Sin embargo, su abogado, Aníbal Borabuski, dijo que su defendido se negó a declarar y explicó que pidió “una prórroga de 48 horas” para poder interiorizarse sobre la situación de la causa y de su detenido.
El letrado pidió a la Justicia el aplazamiento hasta mañana de la declaración indagatoria.
"Le he solicitado a la Fiscalía que aplace esto por 24 horas", dijo Bouraski.
El abogado confió que aguardará lo que resuelva el fiscal Rodolfo Moure y que si éste no aceptase lo solicitado, dijo, "resolvería sobre la marcha cual es el curso a seguir" por Ramón, o sea si declarará o no.
El letrado+ justificó el pedido en su necesidad de "un tiempo prudente para conocer el expediente, ver la causa, y dialogar con la familia", a la vez que resaltó que todo ello "es imperioso que lo haga como defensor para hablar responsablemente".
Ramón, de 24 años, hijo de un gremialista de UPCN y estudiante de Derecho, fue detenido ayer bajo la acusación de ser el presunto autor del crimen del niño de 12 años ocurrido el pasado 21 de noviembre en Miramar.
Al ser arrestado en su casa del barrio miramarense Las Palmas, el joven se mostró "muy tranquilo, casi indiferente" dijeron fuentes de la investigación.
Los indicios que condujeron a los investigadores hacia el joven fueron las huellas digitales encontradas en un televisor que estaba en la casa y la filmación de las cámaras de seguridad en un supermercado, que lo registran diez minutos después del crimen a dos cuadras del lugar.
Los investigadores estimaron que el atacante del niño presumía que en la casa de la calle 38 había una fuerte suma de dinero, por lo que revisó la vivienda en busca de la plata y posiblemente fue sorprendido por el niño, que lo identificó.
Bustamente murió por asfixia al ser ahorcado con una media y presentaba además varias lesiones en la cara por golpes.

