El cordobés que mató a dos chicas, declarado inimputable otra vez
Asesinó de varias puñaladas a dos jóvenes en una plaza de Buenos Aires, en 2016. Está en el sector de salud mental de una cárcel. Para una jueza, él no comprendió sus actos.
Mariano Alejandro Bonetto –el joven cordobés de 27 años que el año pasado asesinó de varias puñaladas a dos chicas que no se conocían entre sí en una plaza de la ciudad de Buenos Aires– volvió a ser declarado inimputable, según entiende una jueza porteña.
La magistrada se basa en informes de peritos psiquiátricos que determinaron que el veterinario, oriundo de la localidad de Laborde, no comprendió la criminalidad de su actos aquella tarde en que se sacó un cuchillo de combate y comenzó a atacar.
Hoy Bonetto permanece internado en el sector del programa de salud mental de la cárcel de Ezeiza, sometido a un tratamiento. En principio, deberá estar confinado por unos 25 años allí.
Las víctimas de aquel doble crimen fueron Natalia Grebenshikova (15) y Nuria Couto (18).
Una de las familias de las víctimas ya apeló el fallo de la jueza de instrucción Wilma López y ahora será la Sala 4 de la Cámara del Crimen la que deba resolver si el muchacho sigue internado en un neuro o si bien debe enfrentar un juicio común por doble femicidio.
El ataque tuvo una enorme repercusión en todo el país.
Ataque de furia
Todo sucedió aquel martes 11 de octubre del año pasado en la plaza Irala, oficialmente llamada Parque de la Flora Nativa Casa Amarilla, a pocas cuadras del estadio de Boca Juniors, en el porteño barrio de La Boca.
Mariano Bonetto, quien hacía poco que residía en Buenos Aires tras haber dejado su Laborde natal, sacó un cuchillo y se abalanzó sobre Nuria Couto (18), quien estaba paseando su perro con un amigo. Sin decirle nada, le asestó 17 puñaladas y salió corriendo.
A poco más de 50 metros, el joven veterinario atacó a Natalia Grebenshikova (15, nativa de Rusia), quien estaba festejando un cumpleaños con sus amigos del colegio. La apuñaló cuatro veces.
Las víctimas no se conocían.
Para entonces, todo era descontrol, estupor, griterío, corridas.
Según testigos, un grupo de vecinos comenzó a perseguir a Bonetto, se le fue encima, lo redujo y hasta le clavó el mismo cuchillo en un costado de la sien.
A los pocos minutos, llegaron policías que controlaron la situación y demoraron al atacante.
Las dos chicas y el agresor fueron llevados a un hospital. Sólo él se salvó.
A las pocas semanas, los peritos psiquiátricos determinaron que no era consciente y que no comprendió la criminalidad de sus actos, cuando sucedió todo.
La jueza Wilma López lo declaró entonces inimputable y, por ende, lo sobreseyó del doble crimen, ordenando su internación.
Sin embargo, la Sala de Feria de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional de Buenos Aires revocó esa decisión, tras una apelación efectuada por la abogada Liliana Borysiuk, quien representa a la madre de Natalia Grebenshikova.
Semanas atrás, la jueza López volvió a fallar por el sobreseimiento por inimputabilidad en favor del veterinario cordobés.
La magistrada volvió a basarse en informes de peritos y en testimonios, y determinó que Bonetto debe seguir internado, por 25 años, en el sector de salud mental de la cárcel de Ezeiza.
De todas formas, la familia de la joven rusa –a través de su abogada– volvió a apelar ante la Justicia para que el atacante sea sometido a un proceso común.
La familia de Natalia insiste en que el muchacho debe ser juzgado y condenado por doble femicidio. Señalan que actuó “por odio contra la mujer”. “Él estaba resentido contra las mujeres, porque su novia lo había abandonado en Córdoba. Y él andaba diciendo que odiaba a las mujeres”, expresó Anna Rodionova, madre de Natalia Grebenshikova.
La familia de la otra víctima no apeló la declaración de la jueza.
“No decimos que es inocente; que lo curen”
El desesperado pedido del padre del agresor de las dos jovencitas.
“Uno piensa primero en las víctimas y después en él, yo no puedo entender lo que pasó. Tengo un dolor terrible por la muerte de esas chicas, como si fueran mis hijas, pero mi hijo está enfermo, y tiene que ser tratado como tal”, le dijo días atrás a La Voz el padre del atacante, Santiago Bonetto. “No decimos que es inocente, sólo pedimos que lo curen”, añadió el hombre desde Laborde.
“Es una persona enferma y pedimos que sea tratado como tal, atendido como un enfermo mental. Y si con los tratamientos lo equilibramos, más adelante podemos traerlo a Córdoba”, agregó.

