El conductor está fuera de peligro y el test de alcoholemia dio negativo
El motorman de la formación que se accidentó permanece en terapia intensiva y con custodia policial en un clínica de Villa Crespo.
Buenos Aires. Marcos Córdoba (38), el maquinista que conducía la formación 3772 de la línea Sarmiento que se accidentó en Once, quedó imputado en la tragedia que provocó la muerte de 50 pasajeros y heridas a otras 703 personas, mientras las pericias confirmaron que no estaba alcoholizado en el momento de los hechos. Fuentes policiales y judiciales precisaron que esa imputación se desprende de las primeras actuaciones judiciales en la causa, más allá de cuál sea la decisión sobre una responsabilidad penal en su contra.El motorman Marcos Córdoba fue sometido en las últimas horas a una serie de análisis para detectar si había consumido alcohol o drogas antes de la tragedia, en la habitación que ocupa en la Clínica Fitz Roy, del barrio porteño de Villa Crespo, donde permanece alojado a raíz de las heridas sufridas y con dos policías de custodia. Fuentes judiciales explicaron que "es válida la imputación contra el maquinista por ser el principal actor en el hecho, más allá de que después el juez decida avanzar con otra clase de imputaciones contra otros responsables". En esa lista podría incluirse a la empresa Trenes de Buenos Aires (TBA) o al Gobierno nacional, que ayer solicitó ser querellante, es decir, como si se tratara de una víctima de la tragedia ferroviaria.

