El caso Bortot, cerca de ser enviado a juicio
El fiscal que investiga la violación y el crimen de la mujer sobreseyó a un expolicía. Por el asesinato de Inriville sólo queda un acusado, el que permitió hallar los restos óseos.
En las últimas horas, el fiscal de Bell Ville Arturo Aliaga dictó el sobreseimiento de uno de los dos imputados en el marco de la causa por el asesinato de Mariela Bortot (40), ocurrido el 25 de enero de 2014 en las afueras de la localidad de Inriville, al sudeste provincial.
Según se conoció en las últimas horas, la Fiscalía que está al frente del caso dispuso el sobreseimiento del expolicía Jorge Alberto Orellano, custodio de un campo, quien hasta ahora estaba imputado por privación ilegítima de la libertad.
Por el caso Bortot, hay un solo imputado ahora: Juan Ramón Rodríguez.
Se trata de un peón rural, quien está acusado de haber violado y asesinado a Mariela.
Rodríguez, quien está preso, a su vez, por otro caso de instancia privada, está imputado por abuso sexual y homicidio criminis causae , en el marco de la causa Bortot.
En caso de ser juzgado y condenado, le espera la prisión perpetua, ya que se entiende que mató a Bortot para encubrir el otro delito, la violación.
Qué pasó
Según la hipótesis judicial, aquel 25 de enero de 2014 a la tarde, Rodríguez –quien se encontraba trabajando en una fumigadora en la zona rural de Inriville– habría abordado a Mariela Bortot mientras ella realizaba una de sus habituales caminatas por las afueras del pueblo.
Mediante amenazas, la habría llevado a un campo sembrado de maíz y la habría violado.
Luego, la habría matado con el único objetivo de lograr su impunidad.
De esta forma, y ya con prisión preventiva, el caso Bortot podría ser elevado a juicio en las próximas semanas, según se especula en ámbitos judiciales.
Cabe recordar que el caso tuvo un giro en octubre del año pasado, cuando Rodríguez, desde la cárcel de Villa María, llamó al hermano de Mariela, Claudio Bortot, para decirle que sabía dónde estaba el cuerpo.
El preso adujo, en su momento, que una tarde él se había introducido a un campo para hacer sus necesidades y había observado el cadáver de una mujer semienterrado.
Como tenía noticias de que Mariela Bortot estaba desaparecida, supuso que podía ser ella, según dijo a casi tres años de haberse producido el crimen.
Claudio Bortot fue a la cárcel a verlo y Rodríguez ratificó todo.
Luego, el preso fue visitado por detectives de la Policía Judicial y contó lo mismo.
Finalmente, Rodríguez fue quien terminó guiando a los investigadores y al fiscal Aliaga adonde estaba enterrada Mariela.
El hallazgo se produjo el pasado 18 de noviembre, casi tres años después del crimen, en un campo ubicado entre Inriville y Monte Buey. Ante el avanzado estado de descomposición del cadáver, fue necesario un peritaje forense, que determinó que los restos pertenecían a la mujer desaparecida.
Ahora bien, la familia Bortot descree que a Mariela la haya matado un solo hombre.
Torturas. El expolicía Jorge Orellano, quien se ganaba la vida como jefe de seguridad de la estancia del intendente de Inriville, Marcos Rodrigué, estuvo preso 169 días. Tras ser liberado, el hombre denunció que un grupo de policías lo había golpeado y torturado para que confesara el crimen.

