Temas del día:

El arma policial de la banda disparó varios interrogantes

El hallazgo de esta pistola después de un violento asalto trajo demasiadas dudas. El policía herido está grave, y tras la detención de un presunto delincuente, buscan a otros cuatro.

05 de enero de 2017 a las 12:31 a. m.
El arma policial de la banda disparó varios interrogantes
El gerente fue abordado cuando subía a su BMW, en la playa del súper.

Mientras un sargento de la Policía permanece internado en el Hospital de Urgencias, de la ciudad de Córdoba, tras haber sido baleado por ladrones que asaltaron al dueño de un supermercado, los investigadores tratan de atrapar al resto de la banda de delincuentes.

Por el violento episodio, ocurrido ayer a primera hora de la mañana en barrio Tranviarios, hay un sospechoso herido y detenido.

El dato central es que el grupo delictivo, que se alzó con alrededor de 30 mil pesos, tenía al menos una pistola nueve milímetros de la Policía. Ese arma integra el lote de armas sustraídas a mediados de 2015 de la Jefatura.

La pistola Bersa Thunder Pro (numeración C28793) quedó tirada en la calle. El hallazgo del arma genera una serie de interrogantes en los sabuesos de Robos y Hurtos.

¿Hay algún policía que integra el grupo o fue un uniformado el que le vendió o alquiló este armamento a una banda de delincuentes experimentados? ¿Cuántas pistolas policiales más hay en poder de delincuentes? ¿Estaba esta banda bajo la lupa de los otros investigadores judiciales encargados de desentrañar cómo fue el robo en la Jefatura?

En principio, al menos 72 pistolas fueron robadas a mediados de 2015 de Armamento, en el subsuelo de la Central de Policía.

De ese lote, sólo 17 fueron recuperadas en varios procedimientos en la ciudad Córdoba y en Santa Fe, la mayoría de casualidad.

Cuatro policías fueron impu­tados, aunque liberados ya que las pruebas en contra de ellos son escasas.

Asalto y balacera

El golpe ocurrió ayer poco antes de las 9 en la sucursal del supermercado A Granel, en avenida Don Bosco y Diego Cala.

Cuando el gerente Rodolfo Gilli (55) salió del comercio con un maletín que contenía 30 mil pesos (de la recaudación del día anterior) y se disponía a subir a su camioneta BMW negra, aparecieron cuatro delincuentes armados que lo abordaron.

Mediante amenazas de muerte, le sustrajeron el maletín y empezaron a correr. Fue entonces que apareció en escena el sargento Martín Rodríguez (afectado a la custodia del comercio), quien sacó su arma y enfrentó a la banda.

“Fue una balacera terrible. Se oyeron muchos tiros y corrimos a refugiarnos”, contó el dueño de una gomería cercana.

Rodríguez fue herido en el ab­domen y alcanzó a pegarle un tiro en un tobillo a uno de los sospechosos, que escapó, aunque no llegó muy lejos.

El resto de la banda huyo en un auto Honda CRB (robado en diciembre en Güemes) que dejó abandonado a las pocas cuadras. Tenía la patente cambiada.

Una patrulla logró apresar a un sospechoso (Cristian Maximiliano Cuello, 43) cuando se había escondido en un complejo privado cercano. Tenía dos pedidos de captura.

El policía herido fue operado en el Hospital de Urgencias y quedó internado en el shock room con pronóstico reservado.

No contaban con la filmación de una cámara. "Fue una entregada. Los tipos sabían que el dueño iba a trasladar dinero, aunque les falló el dato de cuánto había. Aparte, sabían que las cámaras de seguridad no andaban desde el martes. Es obvio que alguien les facilitó un dato, hubo un entregador", confió una fuente de la investigación. Lo que los delincuentes desconocían es que una cámara de seguridad de la Policía, en la calle, los filmó. Los investigadores aseguran que los ladrones estarían identificados.