Duro castigo para un profesor universitario
Por unanimidad, los jueces hallaron culpable a Héctor Bringas Aguiar por su conducta con un adolescente y le impusieron seis años de prisión. El acusado es profesor de la Facultad de Derecho de la UNC y fue cónsul honorario de México en nuestro país.
Para los tres vocales de la Cámara 7ª del Crimen, Héctor Bringas Aguiar es corruptor de menores. Por unanimidad, lo hallaron culpable y le impusieron una pena de seis años de prisión que seguirá cumpliendo en la cárcel de Bouwer, como lo viene haciendo desde noviembre de 2010. Ayer finalizó el juicio al ex cónsul honorario de México en nuestro país y profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Córdoba. Sin hacer uso de la última palabra, el acusado aguardó dos horas la deliberación de los jueces Eduardo Barrios, Ricardo Iriarte y Carlos Ruiz, que terminaron por condenarlo.La sentencia coincidió con el monto de pena solicitado por el fiscal de Cámara Marcelo Altamirano y dejó satisfecho al padre de la víctima, representado como querellante por Carlos Hairabedian.En alegatos, la defensa esgrimida por José Buteler había solicitado la absolución. No obstante, el penalista pidió subsidiariamente a los vocales que, en caso de condena, le aplicaran el mínimo de la escala penal. La corrupción de menores prevé tres a 10 años de prisión. Los hechos. De acuerdo con el veredicto, se probaron los hechos descriptos en la acusación del fiscal de Instrucción Rubén Caro. Allí se sostiene que Bringas contactó a un adolescente (que a mediados de 2010 tenía 13 años) que conoció de la pileta del Jockey Club Córdoba y lo invitó a subir a su auto en la parada del ómnibus.
Luego de ganar su confianza, lo llevó varias veces a su estudio y a su departamento, donde cometió una serie de actos que, en principio, el fiscal había calificado como abuso sexual (sin acceso carnal) y corrupción de menores agravada. Pero, tras confirmarse en un juzgado Control, en la Cámara de Acusación cayó la primera figura penal y el expediente llegó a juicio por corrupción de menores (simple). Según esa acusación, Bringas exhibió al chico material pornográfico, se masturbó a su lado, llegó a acariciarlo mientras lo hacía y le dio besos en la mejilla, entre otros actos. Además, le daba dinero presuntamente para no relatar a sus padres lo sucedido y para que cargue su celular con el objeto de comunicarse. Pasado un tiempo, el chico, muy contrariado, contó lo sucedido a sus padres, quienes formularon la denuncia penal. Tras las primeras medidas judiciales, se allanaron los inmuebles de Bringas y quedó detenido el 25 de noviembre de 2010. Una vez conocida la noticia, se presentaron otras personas que también refirieron hechos similares y ser víctimas de Bringas Aguiar. Pero por el tiempo transcurrido (prescripción), no fue posible sumarlos a la causa. Un allegado a la familia del acusado, "JE", fue más allá y logró que su relato de víctima fuera tenido en cuenta para la determinación del perfil psicológico del imputado. Puertas cerradas. Tras 15 meses de etapa penal preparatoria, en el juicio iniciado el lunes 13 de este mes se escucharon los testimonios de los padres de la víctima que coincidieron con el relato del menor, cuyas palabras llegaron al juicio a través de la cámara Gesell que se practicó oportunamente. El chico –que hoy tiene 15 años y que, según sus allegados, arrastra problemas psicológicos– no estuvo en las audiencias que se celebraron a puertas cerradas. Ayer se explicó que, según el artículo 221 bis del Código Procesal cordobés, el testimonio del chico debe recibirse a través de la cámara Gesell, para evitar la revictimización. Respecto de la imposibilidad de que el público y la prensa puedan seguir el juicio, fuentes judiciales explicaron que el tribunal lo determinó en respeto a la Convención Interamericana de los Derechos del Niño. Pese a esa suerte de hermetismo, los jueces fallaron con dureza e impusieron una condena categórica, según la escala penal, de acuerdo con lo solicitado por el fiscal y como confirmación de los hechos descriptos en la pieza acusatoria.
El caso
Hechos. Transcurrieron a mediados de 2010.
Detención. Se produjo el 25 de noviembre de 2010. Se allanaron dos inmuebles de Bringas y se secuestraron una computadora, un celular y otras pruebas.
Instrucción. El fiscal Caro le imputó abuso sexual sin acceso carnal y corrupción de menores agravada.
Calificación. La Cámara de Acusación morigeró la figura legal a corrupción de menores (simple).
Veredicto. En fallo unánime, Bringas fue condenado a seis años de prisión.
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