Dos filipinos sobreviven cuatro días bajo los escombros del terremoto
Hubo al menos 65 muertos por el potente sismo.
Los equipos de salvamento filipinos rescataron hoy, después de pasar cuatro días sepultados por una montaña de escombros, a dos sobrevivientes del terremoto de 6,7 grados que causó 65 muertos y decenas de desaparecidos en el centro de Filipinas.
El director del centro Nacional de Prevención de Desastres, Benito Ramos, declaró que los dos rescatados estaban atrapados bajo los cascotes de su vivienda en el municipio de Guihulngan, en la provincia de Negros Oriental.
Las dos víctimas fueron trasladadas "inmediatamente en helicóptero" al hospital de la ciudad de Dumaguete.
Los equipos de rescate han encontrado hasta el momento 39 cadáveres, pero el Ejército y el alcalde del pueblo de Guihulngan han dado por muertas a otras 26 personas sepultadas por un alud.
"Hemos podido reiniciar las labores de búsqueda después de parar ayer por el riesgo de desprendimientos causado por la lluvia. No perdemos la esperanza de encontrar a más personas con vida", declaró Ramos.
Cerca de 2.000 soldados participan en las labores de rescate y asistencia a las 93.000 personas damnificadas, de las que 32.860 están en centros de evacuación.
Tres puentes y una carretera siguen intransitables por el temblor, que ha destruido por completo 1.411 viviendas.
El sismo de 6,7 grados tuvo lugar a 19 kilómetros de profundidad y 70 kilómetros al norte de Dumaguete, de acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), que mide la actividad sísmica en todo el mundo.

