Cuando la Justicia juzga a la Justicia
No son muchos, pero existen casos en el Poder Judicial en los cuales sus funcionarios fueron condenados.
De manera habitual, las cámaras del crimen sientan en el banquillo de los acusados a ciudadanos de a pie que llegan a juicio luego de pasar por una larga serie de instancias en las que intervinieron numerosos agentes judiciales. Pero en contadas ocasiones se ha dado que la Justicia hace ocupar ese lugar a algunos de sus integrantes, sospechados de corrupción relacionada con el ejercicio de su función.No hay muchos ejemplos, pero existen casos en el Poder Judicial cordobés en los cuales sus funcionarios fueron condenados por sus pares.El más resonante fue el del exfiscal Gustavo Nievas, que llegó a juicio por denuncia de un comerciante a quien le pidió una coima de 4.500 pesos para liberar a su hijo.El funcionario judicial terminó condenado en 2008 a cinco años de prisión, aunque luego el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) le redujo la pena a cuatro años y medio.La imagen del fiscal condenado, con sus manos esposadas, rumbo a la cárcel de Bouwer, se transformó en un ícono de aquello a lo que no desean llegar los funcionarios judiciales que ingresan en la mira de la Justicia.También en la década pasada fue preso el exempleado de Tribunales 2 Enrique Pérez Aragón, condenado a ocho años de prisión por estafador y líder de una asociación ilícita que, con datos clave, secuestraba en la calle vehículos prendados para luego venderlos.En marzo de este año, el TSJ echó a seis oficiales de Justicia: Fernando Juan Garriga, José Manuel Porto, Mario Enrique Baldi, José Antonio Maunier Ferreira y Héctor Marcos Chiaramello, de la ciudad de Córdoba, y a Néstor César Cebrero, de Villa Cura Brochero.Se comprobó que cobraban "aranceles" a martilleros públicos y abogados para diligenciar desalojos, embargos o intervenciones de caja, a manera de "gastos", "en negro", y sin brindar recibo alguno.El cobro indebido se hacía en infracción al arancel que establece el TSJ para estas actividades.Si para algunos son "pocos" los funcionarios condenados, apartados o destituidos, 2016 pasará a la historia como el año en el que serán enjuiciados dos fiscales de instrucción.Por estos días, se está juzgando en la Cámara 7ª al destituido Roberto Matheu, acusado de cobrar coimas de dos abogados para favorecer a sus clientes.Una vez que termine este juicio, se espera que pase a ocupar ese lugar el exfiscal de Río Segundo Luis Nazar, quien después de afrontar un largo proceso de acusación decidió renunciar en el año 2014 tras argumentar problemas de salud, pero también para evitar el jury de enjuiciamiento.Ahora, agotados los recursos en la Corte Suprema, será juzgado asimismo por cobro de una coima, entre otros delitos.En sendos casos, ambos exfiscales buscan evitar la misma suerte que su par Gustavo Nievas.Luego de años de decidir la suerte judicial de tantas personas, también ellos pueden ser objeto del ciego peso del martillo de la Justicia.

