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Crece misterio por desaparecido en Brasil

Leonardo Iudicello, un joven de 30 años de Villa Cura Brochero, es buscado desde julio en el nordeste del país vecino. No hay rastros firmes. Se había ido en marzo a pasear por distintas ciudades. Su familia criticó a autoridades brasileñas y viajó para hallarlo.

06 de octubre de 2015 a las 12:01 a. m.
Corresponsalía
Crece misterio por desaparecido en Brasil
Sin noticias. Leonardo no pasaba más de una semana sin llamar a su familia, dijo su padre

Villa Cura Brochero. "A pesar del dolor que nos causa la incertidumbre, estamos esperanzados en encontrarlo", afirma Lucio Iudicello, el padre del joven Leonardo, de 30 años, desaparecido desde julio pasado en Brasil. Desde entonces, no hay rastros de su paradero. Como buen viajero, el muchacho se había ido al país vecino en marzo último como aventurero. Sin embargo, nada se sabe de él. Su familia descarta una posible huida voluntaria.

Gráfico últimos pasos conocidos de Leonardo
Gráfico últimos pasos conocidos de Leonardo

Su padre Lucio, conocido escritor, viajó el pasado viernes hacia Brasil con el fin de participar más activamente en la investigación y la búsqueda.

La familia de Leonardo pidió ayuda al gobernador José Manuel de la Sota y fue recibida por el ministro de Gobierno y Seguridad, Marcos César Farina, quien prometió coordinar esfuerzos y darle impulso a la búsqueda, según indicaron los familiares del muchacho.

“Mi otro hijo, Alejandro, viajó hacia allá hace más de 20 días. Está buscando activamente con gente del lugar que es muy solidaria”, expresó Iudicello padre, quien cuestionó a las autoridades del país hermano. “Nos hemos sentido muy desamparados y sin ayuda por parte de los organismos oficiales de Brasil”.

Armar la mochila

El 17 de marzo pasado, Leonardo, licenciado en Turismo y viajero incansable, emprendió otro de sus tantos viajes, esta vez hacia Natal, en Brasil, en un vuelo directo desde la ciudad de Córdoba.

Había trabajado durante la temporada estival en el complejo de cabañas de sus padres en la localidad de Villa Cura Brochero (en Traslasierra) y prometió regresar en septiembre para avanzar en su proyecto de construir una casa ecológica y hacerse cargo del emprendimiento familiar.

En Natal (al nordeste de Brasil) permaneció varios días y se encontró con amigos de Traslasierra. Su ruta siguió por Tabatinga, donde vendió juegos de ingenio fabricados por él mismo. Tras la visita de sus padres, en junio, siguió su recorrido por Pipas y Canoa Quebrada hasta llegar a Jericoacoara, zona preamazónica, en el estado de Ceará, al nordeste de Brasil.

Comunicación y misterio

El 4 de julio, Leonardo se comunicó telefónicamente con su hermana Marina.

Lo mismo hizo el 9 de ese mes con su hermano Alejandro, a quien le contó que estaba en un camping donde tenía “buena señal de celular”. Esa misma jornada habría decidido irse a acampar a Lagoa do Paraíso, a 12 kilómetros de donde estaba, junto a un amigo argentino que conoció en el camping, para regresar cinco días después.

La madrugada del 15 de julio, un resplandor en la carpa de Leonardo alertó a los demás acampantes. Tras advertir la ausencia del joven, y a pesar de los esfuerzos, el fuego consumió la carpa y pertenencias de Leonardo. Dos días después, sin dar aviso a la Policía brasileña, el dueño del camping se deshizo de los restos del incendio.

Es lo último que se supo.

El relato entre los días 9 y 15 de julio pudo ser reconstruido por su hermano Alejandro, quien permanece aún en Brasil buscando incansablemente a Leonardo.

“No sabemos si había ropa o documentos de mi hijo en ese incendio”, afirmó su padre, instantes antes de partir de Brasil. Y agregó: “Estamos muy angustiados. Me quedaré dos meses, hasta encontrarlo y contenerlo”, contó a La Voz del Interior .

“Leonardo siempre viajaba y no pasaba más de una semana sin contactarse con nosotros; si bien es muy independiente, a la vez es muy afectuoso con nosotros”, aseguró Lucio.

“Manejamos todas las hipótesis posibles, pero queremos ser realistas y confiar; estamos muy movilizados, la angustia es terrible”, concluyó Iudicello.