Condena por matar en discusión vecinal
La víctima le pidió al asesino que bajara la música porque no podía dormir. Se generó una pelea y lo mató. Recibió 9 años de cárcel.
Toda gran ciudad, como Córdoba, tiene algunos reductos en los que las normas de convivencia son, además de peculiares, muy frágiles. No son pocos los rincones de la urbe en los que rige una ley propia. Acaso Villa Revol brinde un ejemplo de eso: el 16 de mayo del año pasado se generó una discusión por el volumen alto de una reunión y quien pidió que bajaran la música recibió una certera puñalada en el corazón. Ayer, a pocos días de cumplirse un año del penoso episodio, la Cámara 5ª del Crimen condenó a Jonathan Ezequiel Cortez (21) a nueve años de prisión por haber asesinado de una puñalada a Javier Alberto Jadra (28). Fue hallado culpable de "agresión" (por lanzar objetos al padre de la víctima) y "homicidio simple", a la vez que fue absuelto de lesiones leves.En su momento, el suceso conmovió por sus características, especialmente porque el detonante de una muerte fue un hecho tan trivial como el pedido de bajar la música. Sin embargo, de acuerdo a lo que se ventiló en las audiencias, ya había motivos previos entre las familias de ambos contendientes como para que una chispa encendiera el fuego. En barrio Villa Revol, en el pasaje Barrientos, había una reunión de amigos en la casa 26, con música a alto volumen. En la casa 24 querían dormir y por eso el papá y el hermano de Javier fueron a pedir a los Cortez que bajaran la música. La discusión había comenzado y el tono de las palabras también era elevado. En ese momento apareció Javier, que se había levantado de la cama, pero, según dijo un testigo, con ánimo conciliador, intentando que sus familiares se retiraran. Pero se generó un entredicho entre víctima y victimario que derivó en el preciso y profundo puntazo de Cortez a Javier, quien cayó herido mortalmente. Según relatan, en ese momento Jonathan Cortez se vio muy afectado y creyendo muerto a su contendiente, se fue caminando hacia la Comisaría 12ª, cerca de la cual luego fue detenido. El malherido Javier fue conducido por un patrullero del CAP hasta el Hospital de Urgencias, donde horas después murió. Alegatos. El fiscal de Cámara Fernando Amoedo solicitó la misma pena que aplicaron los jueces y, en su alegato, pidió a las familias que dejen de resolver sus diferencias de manera violenta. El acusador llamó a la cordura y dijo que de no operar un criterio razonable frente a problemas a veces insignificantes, habrá más víctimas y pronto se tendrán que juzgar hechos iguales o peores. Con firmeza, el acusador sostuvo que "lo único que se demostró con la muerte de este chico es que no le ha enseñado nada a nadie". Durante este año, las hostilidades entre ambas familias han continuado y hasta hubo intentos de quemar una de las viviendas. "Nadie ha aprendido nada con la muerte de Javier", sostuvo Amoedo.La defensa trató de sostener el relato del acusado, en el sentido de que hubo un forcejeo con un cuchillo que había esgrimido primero la víctima. Por eso solicitaron que el caso fuera ubicado dentro de los límites de la legítima defensa. Pero los jueces fallaron de acuerdo a la petición fiscal y aplicaron los nueve años de prisión, uno más que el mínimo previsto para el homicidio. Entre los atenuantes a favor del condenado figuran que no tiene antecedentes, la muerte se produjo en el marco de una pelea y, presumiblemente, que no habría tenido intención de matar.

