Cómo será el rescate de los mineros chilenos
Paso a paso, el operativo que se implementará para subirlos a la superficie.
El rescate de los 33 mineros atrapados, que comenzaría el martes próximo , requerirá de un amplio operativo, que incluirá a médicos, técnicos, psicólogos y sociológicos.
La perforadora ya recorrió los 600 metros y llegó hoy al refugio donde se encuentran los operarios (ver La perforadora llegó hasta el refugio donde se encuentran los 33 mineros). Pero ahora, los rescatistas deberán recubrir con metal el hueco por donde saldrán los mineros, para hacerlo más seguro.
Sin embargo, si los técnicos resuelven no realizar el llamado "encamisado", el rescate podría adelantarse y podría empezar mañana mismo, como especifica la periodista Esther Mucientes, del diario El Mundo.
Tras resolverse ese punto, entrará en escena la cápsula Fénix, con la que se subirá a los operarios. La cápsula tiene cuatro metros de alto, 53 centímetros de ancho y pesa 460 kilos.
Los técnicos tienen tres “jaulas” por si surgiera algún inconveniente. Todas cuentan con un sistema de ventilación y comunicación y un sistema especial que permitirá a la persona desprenderse en caso de que surgiera alguna eventualidad.
Operativo. Una vez iniciado el rescate, un minero especializado y un médico bajarán al refugio para analizar el estado de los operarios y determinar el orden en que serán elevados.
El criterio con el que se decidirá quién sube primero y quién el último dependerá de quiénes son los más fuertes, los más débiles y los más hábiles. En primer lugar, subirán primero los más hábiles, después los débiles y en último lugar los fuertes.
Ese orden se debe a que los hábiles podrán ayudar en las propias tareas de rescate si fuera necesarios, y los fuertes están más capacitados para soportar durante más tiempo la ansiedad del momento.
Primero subirá un minero y si se comprueba que todo funciona correctamente, comenzará el rescate del resto de los trabajadores, uno a la vez. Se estima que cada subida durará entre 45 minutos y una hora.
A medida que vayan llegando a la superficie, cada minero tendrá un aparato que medirá su frecuencia cardíaca, respiratoria y su postura y temperatura corporal.
Además, usarán lentes negros y grises para protegerles la vista por los daños oculares que puedan sufrir ante la exposición solar, ya que llevan más de 60 días bajo tierra.
Ya en la superficie, recibirán la primera asistencia médica y después serán llevados a una carpa donde se reunirán con sus familiares y periodistas. También recibirán asistencia psicológica y posteriormente, se los trasladará al Hospital de Copiapó.

