Buscan al cómplice del ladrón abatido
Se trata del otro sujeto que participó del asalto del sábado en barrio Avenida. Al caer su compañero, sólo se agachó pararecuperar arma y dinero.
La Policía está detrás de los pasos de los cómplices del joven de 23 años que el sábado último fue asesinado al tirotearse con un efectivo que intentó impedir que asaltaran a una familia de barrio Avenida, de la ciudad de Córdoba. El muchacho muerto, que sería Jonathan Altamirano, recibió una balazo en el pecho. Se sospecha que uno de sus cómplices también pudo haber sido herido, por lo que ese día se montó una vigilancia en los principales hospitales de la ciudad, aunque no lograron dar con él. De todos modos, los investigadores son optimistas en capturarlo pronto.El asalto fatal ocurrió el sábado, cerca de las 17.30, cuando por lo menos dos ladrones armados encañonaron a un vecino del pasaje A, en el límite de los barrios Avenida y San Rafael, que estaba lavando su auto en la calle. Lo obligaron a ingresar en la vivienda, donde estaban su mujer y sus tres hijas. Allí, golpearon al hombre con la culata de una de las armas, al tiempo que le exigían dinero.Al advertir lo que ocurría, alguien de la casa avisó a un vecino de la vereda del frente, que a su vez alertó a un policía que vive en el pasaje. Éste, que por lo general trabaja sin uniforme ya que realiza tareas de investigaciones, se puso el arma en la cintura y cruzó hacia la casa en la que se consumaba el asalto. Su actitud fue muy valorada por la familia que era víctima de los ladrones. El policía tocó la puerta y pidió hablar con el dueño de casa. Uno de los delincuentes, haciéndose pasar como familiar, lo invitó a pasar, pero el efectivo respondió que prefería esperarlo afuera, que era "sólo un segundo".En ese momento, el otro asaltante gritó "matalo, que es policía", y comenzó una balacera infernal. El policía se protegió detrás de un árbol y comenzó a contestar los disparos. Por la puerta principal salió uno de los ladrones, mientras que por el garaje se asomó el otro, ambos a los tiros. Los delincuentes buscaron la moto en la que habían llegado y enfilaron por la vecina calle Vieytes.A los pocos metros, relató un testigo presencial, la moto frenó. "Fue como si hablaran o discutieran entre ellos", confió el informante que por temor pidió que sus datos no fueran difundidos. Fue entonces que el joven que iba sentado atrás cayó hacia el asfalto. Lejos de ayudarlo, su cómplice que manejaba la moto se agachó hacia él, le sacó el arma de fuego, el dinero que habían robado y regresó a la moto, dejándolo abandonado. Se cree que él o un tercer delincuente (una hipótesis da cuenta de que serían cuatro los ladrones, en dos motos) llamó a través de un teléfono celular a los familiares del joven ladrón.Al advertir que había quedado tirado en medio de la calle, un comerciante vecino intentó ayudarlo, pero ya estaba moribundo y falleció en sus brazos. A los pocos minutos, ya cuando la Policía estaba acordonando el sector, aparecieron tres jóvenes mujeres que conocían al muerto. También llegaron autos "sospechosos" cuyos ocupantes miraron la escena en contados segundos y desaparecieron.Frente a la casa en la que ocurrió el asalto y se desató el tiroteo, quedaron más de 15 vainas servidas. El ladrón abatido había salido de la cárcel en marzo último. Vecinos y comerciantes del sector aseguraron que los asaltos y arrebatos en el sector son moneda corriente.

