Banda de encapuchados robó $ 230 mil
Las víctimas son propietarias de un minimercado y fueron asaltadas en su casa.
La mujer estaba bajando la persiana del negocio, cuando la pierna de un hombre se interpuso. Cuando quiso reaccionar, ya era tarde. Una pistola le apuntaba directo a la cabeza. En un abrir y cerrar de ojos, cuatro encapuchados entraron al comercio y, de ahí, pasaron a la casa. El golpe, ocurrido el lunes a la madrugada en una vivienda de General Levalle fue rápido: la banda se apoderó de 230 mil pesos en efectivo y escapó en un vehículo. Las víctimas quedaron atadas.
Hasta el momento no hay detenidos. De todos modos, los investigadores se mostraban ayer "confiados" con el avance de la pesquisa.
Habían pasado las 2.30 de la madrugada del lunes, cuando Norma Heredia se puso a cerrar el minimercado que tiene junto con su esposo, Juan Ángel Maldonado, en el centro de General Levalle.
Fuentes policiales señalaron que uno de los delincuentes trabó la persiana y, ante la sorpresa de la mujer, entró arma en mano. Detrás de él ingresaron otros tres delincuentes. Todos usaban pasamontañas. Norma fue encañonada y llevada a su vivienda (se comunica con el negocio), donde estaban su esposo y la hija de ambos, de 20 años.
"Queremos la guita. Danos la plata del campo", habrían dicho los delincuentes. Maldonado dijo desconocer lo que le exigían. Sin embargo, ante las amenazas, terminó entregando el botín. Según los voceros, si bien el robo fue "violento", las víctimas no fueron "muy maltratadas". No fue posible ubicar ayer a la familia.
Al menos el jefe de familia terminó maniatado. Los ladrones estuvieron un corto lapso. Mientras duró el asalto, se alumbraron con linternas. Si hubieran encendido las luces, razonaba ayer un pesquisa, no habrían llamado la atención demasiado. "Todo el pueblo dormía a esa hora", dijo.
Tras apoderarse de los 230 mil pesos, el jefe de la banda le dijo a Maldonado que aguarde unos 15 minutos para llamar a la Policía. Caso contrario, habría represalias. Los ladrones manotearon una máquina de fotos y huyeron en un auto.
Campo. Los Maldonado son comerciantes desde hace años en Levalle. Según trascendió, la familia habría realizado una operación con un campo de la zona hace al menos un año. Al parecer, ese dinero habría sido el que la banda fue a buscar.
El hecho de que los delincuentes taparan sus rostros y la tonada que tenía el cabecilla, entre otras cosas, hacen suponer a la Policía que son de la zona.

