Avanza la causa por robo de armas y De la Sota quiere echar a los policías
El fiscal profundiza el análisis sobre la división bajo sospecha. Un efectivo sancionado dijo que la sustracción de las pistolas se supo en mayo.
Mientras el fiscal Anticorrupción N° 1 de Córdoba capital, Hugo Amayusco, prosigue con la investigación por el robo de al menos 67 pistolas de la Jefatura de Policía y analiza posibles nuevas imputaciones y detenciones de uniformados, uno de los efectivos sancionados a nivel interno salió a despegarse del escándalo, a través de su abogado, y dijo que es inocente y que el armamento fue sustraído en mayo. El descargo del suboficial Alejandro Tornavacca (primo del subjefe de Policía, Mario Tornavacca) pone en tela de juicio los dichos del titular de la fuerza, Julio Suárez, quien en un primer momento había dicho que desconocía el robo de las armas. Luego, ante el cariz que tomaba el escándalo, el jefe policial radicó una denuncia. "El faltante de armas se conocía desde mayo", dijo el abogado de Tornavacca, Hugo Luna.A todo esto, el gobernador José Manuel de la Sota indicó que si los efectivos sospechados son declarados culpables serán echados de la fuerza.Por el escándalo de las armas hay dos jefes policiales presos por peculado. Se trata del comisario Sebastián Vaca y el subcomisario Guillermo Gasser Carrillo. Estos dos efectivos y otros 13 están a su vez en situación pasiva, por orden del Tribunal de Conducta Policial.Si bien resta hallar la mayoría de las pistolas (ya se habrían encontrado dos), la causa avanza. En la fiscalía están tomando numerosos testimonios para conocer de cerca el funcionamiento de la dependencia. De ese trabajo surgirán eventualmente nuevas imputaciones. Los pesquisas deben analizar el papeleo y las instancias burocráticas de todo el movimiento y registro de las armas.

