Temas del día:

Asesinó a un primo que no conocía

El adolescente de 16 años detenido por el crimen de Axel Rico, en Los Plátanos, era familiar, aunque nunca se habían visto.

11 de junio de 2014 a las 12:01 a. m.
Asesinó a un primo que no conocía
Padres. Silvia y Julio no entienden por qué mataron a su hijo (Raimundo Viñuelas/La Voz).

“Robar, no le robaron nada, lo mataron por matar”. Silvia y Julio aún no pueden entender. Buscan hablar, contar lo sucedido, lo que ellos sienten, lo que dicen sus otros hijos y los amigos. Pero no encuentran respuestas. Todo parece irracional. Absurdo. Sin explicación.

Silvia y Julio hace una semana que no saben dónde están parados. A la 1 del miércoles 4 de junio, un policía de la división Homicidios tocó la puerta de la casa familiar en Villa Boedo, al sudeste de la ciudad de Córdoba. En ese momento, los peores presagios se hacían realidad. El tercero de los seis hijos, Axel Ezequiel Rico (18) había muerto cuatro horas antes tras ser apuñalado por tres jóvenes en barrio Los Plátanos.

A partir de entonces, comenzaron a reconstruir qué fue lo que sucedió el martes 3 a las 21, cuando los vecinos lo encontraron sin vida al lado de un poste, sobre calle Santa Ana.

Horas antes, Axel había ido junto a sus compañeros del quinto año del Colegio General Manuel Belgrano (Ipem 270, ubicado en Deán Funes al 850, Alberdi) para asistir a una grabación del programa Telemanías , en los estudios de calle Espora. Al terminar, el grupo se fue a una plaza cercana, frente a la casa de uno de los chicos. Allí, estuvieron jugando con una pelota, comieron criollos y compartieron una gaseosa. Al oscurecer, Axel empezó a recibir los primeros mensajes a través de WhatsApp que le enviaban sus padres para que volviera a su casa. A las 21, se despidió de sus amigos y se fue solo a buscar el ómnibus que lo iba a llevar a Villa Boedo.

Pero a los 100 metros, en Santa Ana al 3400, fue abordado por tres jóvenes, dos adolescentes de 16 años y otro de 18, según la investigación policial, que lo atacaron a golpes. En medio de la golpiza, uno de los de 16 sacó una “punta” y le aplicó una profunda herida en la espalda, arriba de los riñones.

Luego, escaparon sin llevarse nada. Dos vecinos vieron como Axel trastabilló un par de pasos hasta que cayó recostado contra un poste. Allí murió.

Al notar que no regresaba, su familia continuaba mandándole mensajes. También lo llamaban, pero no atendía nadie. A esa hora, los forenses ya lo estaban desvistiendo en la Morgue Judicial. “Después nos contaron que ellos escuchaban que vibraba un celular, pero no lo encontraban en ningún lado. Mi hijo se lo había escondido en el calzoncillo, se ve que pensaba que quienes lo atacaron lo estaban por robar”, cuenta Julio.

“No entendemos por qué nos avisaron tan tarde, a la 1, si él tenía el documento encima cuando lo encontraron tirado”, se queja Silvia. Y continúa: “La Policía está controlando las motos, pero ahora los delincuentes y asesinos andan caminando”.

Detenidos

Durante los dos días siguientes, los tres sospechosos se presentaron ante la Justicia y fueron detenidos. Los dos de 16 años quedaron a disposición del Fuero Penal Juvenil, mientras que el mayor, identificado como Carlos Rojas (18), fue imputado por el delito de “homicidio criminis causae”, que supone que mató para lograr impunidad y tiene pena de reclusión perpetua, según lo dispuso la fiscalía de Distrito 4 Turno 4, a cargo de Liliana Copello.

Preguntando a policías y vecinos, los padres ya establecieron que los tres acusados son jóvenes que tienen varias entradas (y salidas) de Complejo Esperanza, el establecimiento para menores de edad en conflicto con la ley penal. “Son muy conocidos en barrio Los Plátanos porque siempre andaban robando por ahí. Los tres viven a pocas cuadras de donde lo mataron a Axel”, apunta Julio.

Axel tenía 18 años. Había nacido en la Maternidad de San Vicente el primer minuto del año 1996, por lo que aquella llegada le valió ser noticia en todos los medios cordobeses.

Hoy sus amigos del colegio General Manuel Belgrano han comenzado una campaña a través de las redes sociales para exigir que se esclarezca el crimen. Ayer, se realizó una marcha con velas por las calles cercanas a la escuela.

Sus padres aseguran que durante el sepelio hubo una “impresionante” cantidad de asistentes. “Él no tenía problemas con nadie, todo lo contrario”, lo recuerda Julio. Las llamadas y las muestras de afecto continúan una semana después.

Sin embargo, cuando el teléfono sonó el viernes último, el hombre jamás se imaginó lo que iba conocer.

Un primo lo llamó urgente para que fueran a la casa de un familiar, en Corral de Palos. Allí lo esperaba una prima a la que hacía 17 años que no veía. Al encontrarse, la mujer comenzó a llorar, mientras que balbuceaba un pedido de disculpas. Julio y Silvia tardaron en reaccionar. Hasta que escucharon lo que no podían creer. El hijo de ella, primo segundo de Axel, es el adolescente de 16 años acusado de haberlo apuñalado. Los jóvenes, primos segundos entre sí, jamás se habían conocido.