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Asesinato sin cadáver, pero con pruebas

El fiscal Alejandro Moyano dictó la prisión preventiva a los detenidos en relación con el crimen del desaparecido Facundo Rivera Alegre. En sus últimas horas, la víctima habría ido a comprar droga para un músico de Damián Córdoba. Una prueba de luminol es clave.

08 de diciembre de 2013 a las 10:11 a. m.
Asesinato sin cadáver, pero con pruebas
Detenidos. El miércoles 30 de enero fueron detenidos los tres sospechosos del crimen de Facundo (Raimundo Viñuelas / Archivo).

El auto de prisión preventiva a los responsables de la muerte de Facundo Rivera Alegre, "el Rubio del Pasaje", ofrece un amplio cuadro probatorio que describe con precisión los últimos momentos de la víctima. Durante un año y medio, la incertidumbre pareció reinar en la causa, a partir de la desa­parición del joven. Pero, después de la detención de tres personas, dos relacionadas con el crimen y una con la cremación del cadáver, el "dibujo" de lo que pasó suena convincente. Los acusados de estar involucrados en el asesinato son dos integrantes del clan de María del Carmen Rearte, conocida como "Colela", con presunta vinculación con la venta de droga en Maldonado, al sudeste de la ciudad de Córdoba. Uno es su hijo Pablo David Rearte (29), alias "Negro"; el otro, un adolescente que en ese momento tenía 15 años. Además, está el empleado municipal del cementerio San Vicente Aldo Marcelo Monje (36), conocido como "Pelado", vinculado con la desaparición del cadáver, que habría sido incinerado en el horno crematorio de esa necrópolis. Pablo Rearte responde por homicidio agravado por el uso de arma de fuego, mientras que Monje, que habría ocultado o hecho desaparecer las pruebas de un delito, está procesado por encubrimiento agravado. La situación del adolescente (hoy de 17 años) debe definirla un juez de Menores. La resolución del fiscal Alejandro Moyano basa su plataforma probatoria especialmente en numerosos testigos que ofrecen datos que, al ser cruzados, parecen confirmarse unos con otros. Pero durante muchos meses faltaba una prueba contundente que confirmara cómo habían matado al "Rubio del Pasaje". Al parecer, la aportó un testigo privilegiado, que dice haber presenciado la riña en la que lo asesinaron de un disparo en la cabeza. ¿Cómo fue? Siempre según la orden de prisión preventiva dictada por Moyano, la madrugada del 19 de febrero de 2012, Facundo Rivera Alegre llegó a las 2 al Estadio del Centro, donde estaba tocando la banda del cuartetero Damián Córdoba. "El Rubio" era habitué de ese grupo musical, al punto que el cantante lo mencionaba con frecuencia. Se había ganado la confianza de varios de ellos, en especial del acordeonista Luciano Calderón. Numerosos testimonios los vinculan y sostienen que Facundo compraba droga para él. Esa madrugada no habría sido la excepción; hay muchos indicios que apuntalan eso. "El Rubio" envió un mensaje de texto al celular de María Rosa Salinas, una novia virtual (a la que había conocido por Facebook) que vivía en Tucumán. Allí le decía que tenía que comprarle 50 gramos de cocaína a los "Colela" y que, a cambio, Calderón iba a subirlo al ómnibus del cantante para llevarlo a esa provincia. Así, iba a conocerse con la chica. Siempre según el profuso material testimonial, Rivera Alegre salió un tanto borracho del Estadio del Centro y, cerca de las 5, tomó el ómnibus E3 en avenida Colón, entre Mendoza y Rodríguez Peña.Pasadas las 6, bajó en Maldonado, caminó unos metros y se dirigió a la casa de "Colela" Rearte, en Río Paraná y pasaje Esnaola, donde esta vivía con sus hijos y otras personas.El testigo privilegiado (cuya identidad se encuentra totalmente resguardada) reprodujo lo que habrían sido los últimos minutos del "Rubio del Pasaje" y el cariz de la "transa" que le costó la vida.En el porche de la vivienda, al exterior, Rivera Alegre pidió "100 gramos de merca" y entregó un billete para pagar. Pero Pablo Rearte le reprochó que le estaba dando moneda falsa. "¿Hasta cuándo me vas a cagar?", le gritó.En medio de ese entredicho, el adolescente que participaba de la transacción le habría aplicado un golpe de puño. Facundo, de mayor envergadura, era famoso por su habilidad para boxear, así que, en pocos movimientos, según el testigo, le propinó un fuerte castigo al osado contrincante. Según lo declarado en la causa, los hermanos Pablo y Claudio Rearte trataron de separarlos, al punto que el primero tomó al "Rubio" por los brazos, de atrás. En ese momento, el chico habría arrebatado del cinturón de Claudio la pistola 9 milímetros y le habría disparado a Facundo en el rostro. El testimonio es tan preciso que sostiene que el impacto le voló la gorra a este. Ocultamiento En el piso, agrega el testigo, quedó un charco de sangre y rápidamente los "Colela" utilizaron el Ford Fiesta gris de su madre para cargar el cadáver. Los brazos de la víctima colgaban sin ningún tono muscular. De allí lo habrían llevado hasta un descampado para enterrarlo. Así habría permanecido varios meses, mientras el fiscal Moyano ordenaba perforar el suelo de toda la zona para tratar de hallar la evidencia capital. Al parecer, estuvo muy cerca. A fines de ese 2012, los hoy acusados habrían exhumado el cadáver y se lo habrían entregado a Monje para que lo cremara. Según la investigación, le pagaron con droga y dinero.Durante meses, a pesar de que no se descartaron otras hipótesis, se insistió con esta línea investigativa. Se sabía que el adolescente comentaba a sus pares que se había "cargado" al "Rubio del Pasaje", lo cual irritaba a sus hermanos.Varios vecinos lo describen como un chico descontrolado, particularmente violento con los animales: colgó del cuello a un conejo y degollaba gallinas.La versión de cómo fue el crimen se confirma desde varios puntos de vista, no sólo por testimonios, sino por escuchas telefónicas y otras pruebas clave, como la realizada al Ford Fiesta de los "Colela": se le hizo el test de "luminol" (reactivo) y seis meses después se detectó sangre en el asiento, el baúl y hasta en el tablero.Si bien Calderón negó en su declaración que le haya encargado droga al "Rubio", numerosos testigos del ambiente musical lo refutan. Señalan que ambos se conocían y que lo vieron entregarle dinero a Facundo en los bailes. Además, sostienen que el acordeonista era conocido de "los Colela".El grupo de músicos y supuestos proveedores de droga se reunían en La Morocha, local bailable donde solía presentarse La Banda de Carlitos.