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Arranca juicio por brutal asesinato en Traslasierra

Néstor Gorbal fue muerto a golpes, enterrado en un campo y rociado con gasoil, en 2007, cerca de Villa Dolores. Un jornalero es el único acusado.

06 de septiembre de 2010 a las 12:01 a. m.
Miguel Ortiz (Corresponsalía)
Arranca juicio por brutal asesinato en Traslasierra

Villa Dolores. Con la participación de jurados populares, comienza hoy el juicio contra el supuesto autor del crimen de Néstor Gorbal (58), el comerciante que en octubre de 2007 fue brutalmente asesinado, y cuyo cuerpo fue luego rociado con gasoil y enterrado. Amílcar Chavero (49), jornalero, es el único imputado por un caso que conmovió a Traslasierra, ya que el comerciante era muy conocido y las características de su muerte fueron particularmente inquietantes. Una importante expectativa rodea al juicio, ya que hasta hoy se ignoran los móviles del crimen y se presume la participación de otros agresores.Gorbal fue muerto a golpes en su utilitario. Lo que no se explica es cómo –y por qué– una sola persona pudo matar, trasladar el cuerpo y concretar el enterramiento. Misterio. El 5 de octubre de 2007, Gorbal, casado y con un hijo pequeño, se pasó el día viajando en su Fíat Ducato por la zona oeste de Traslasierra. Vendía ropa y artículos de mercería. Ese día habría cobrado cuentas corrientes. Fuentes policiales informaron que fue visto por última vez a las 21 en San José, 12 kilómetros al oeste de Villa Dolores, en momentos que llovía. Al ver que no volvía, su esposa terminó radicando una denuncia ante la Policía. Alrededor de las 4 de la madrugada, el utilitario con sus puertas abiertas y lleno de manchas de sangre, fue ubicado a ocho kilómetros de Villa Dolores, en un camino paralelo a la ruta que une esta ciudad con San José. Luego de un día de rastrillaje por la zona agrícola, el cuerpo de Gorbal fue encontrado a unos siete kilómetros de la Ducato, cerca del kilómetro 210 de la Ruta 20. Estaba enterrado, mojado con gasoil (supuestamente para que no lo descubrieran los perros) y cubierto con plantas de cactus. En torno al lugar se habían borrado huellas.Se ignora si se robó mercadería del vehículo, ya que se desconocía conoce el stock con que Gorbal contaba a su regreso. La esposa estimaría luego que unos dos mil pesos podían acompañar al comerciante a la hora del hecho. En torno al utilitario se habían borrado huellas. La lluvia hizo el resto.