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Apartan a jefe máximo de los policías acusados por torturas

Era jefe de la Departamental Unión y había asumido hacía pocos meses. Ocho policías licenciados. Se aguardan imputaciones.

06 de octubre de 2014 a las 12:02 a. m.
Apartan a jefe máximo de los policías acusados por torturas
Desplazado. Héctor Garis. Gentileza: InformaBellVille.com.

Mientras se aguardan imputaciones y eventuales arrestos por la denuncia de jóvenes que aseguraron haber sido torturados con bolsas en su cabeza y sometidos a una brutal golpiza en la comisaría de Justiniano Posse, la causa derivó en una purga.

La semana pasada se había conocido que los tres uniformados acusados de haber hecho el “submarino seco” fueron puestos en pasiva, mientras al menos ocho quedaron licenciados, entre ellos un subcomisario. Ahora se supo que el jefe de la Departamental Unión (de la que depende Justiniano Posse), Héctor Antonio Garis, fue desplazado por orden de la Jefatura.

El comisario mayor, quien llegó a esa Departamental en enero pasado, fue enviado a licencia y en esa situación quedará hasta que salga su pase a retiro, en pocos meses.

La explicación “oficial” por parte de altas autoridades de la Policía, que destacaron sus 33 años de servicio, fue que se “le debían licencias no cobradas” (vacaciones) y que llegó al “fin de su ciclo” de trabajo.

Sin embargo, voceros calificados señalaron que su situación era “insostenible”.

Fuga. A fines de julio, dos peligrosos presos se escaparon, de forma increíble, de un calabozo de la Departamental, con sede en Bell Ville. Lograron escapar, tras romper una puerta. Los demás policías se enteraron porque los demás presos (que se quedaron) pasaron la novedad. Uno de los fugados fue recapturado a los pocos días.

Choque. En septiembre, y en un confuso episodio, Garis chocó con un automóvil oficial contra el vehículo de una docente cerca de Bell Ville. La maestra denunció que el comisario se marchó y no la asistió.

Torturas. El escándalo más serio se suscitó hace una semana con tres jóvenes que fueron detenidos por un incidente menor en un boliche en Justiniano Posse. Dos de ellos, hermanos, denunciaron que fueron golpeados y torturados en la comisaría de esa población.

Grave acusación

Ariel Hilves (18) denunció la semana pasada ante el fiscal de Bell Ville, Oscar Aliaga, que tres policías lo golpearon primero a él, luego de echarle gas pimienta en el rostro. Indicó que fue llevado a un cuarto, donde le pusieron una bolsa en la cabeza y no lo dejaban respirar. Su hermano de 17 años denunció haber sufrido lo mismo en la misma dependencia.

Antes de ser liberados, les volvieron a tirar gas pimienta y les hicieron lavar los patrulleros y la comisaría.

Estos tres uniformados serían imputados por vejámenes. Otros policías que estaban en la comisaría declararon en Córdoba, en el Tribunal de Conducta, y complicaron a sus pares.

En lugar de Garis fue nombrado Daniel Giovannini.