Allanaron la división Homicidios por dudas sobre una investigación
Lo ordenó una fiscal al descubrirse que se trataba de asesinato un caso presentado como suicidio. Se secuestró documentación. No hay aún policías imputados.
La fiscal de Violencia Familiar, Bettina Croppi, ordenó allanar la división Homicidios, en Jefatura de la Policía de Córdoba, en el marco de la investigación de un presunto femicidio que, en un principio, había sido presentado como un suicidio. Se trata del crimen de Natalí Micaela Correa (21), cuya historia reveló la semana pasada La Voz del Interior . El domingo 17 de marzo de este año, la joven, madre de un niño de 3 años, apareció muerta, con un balazo calibre 45 en el cuello, en el interior de una iglesia, que entonces era evangélica, en Escolástico Magan y San Guillermo, en villa General Savio, al noroeste de la ciudad de Córdoba. El arma, una pistola Bersa Thunder, estaba a un costado del cuerpo.Ante una serie de suspicacias que surgieron en torno al personal que debía investigar el caso, la fiscal ordenó allanar Homicidios y se secuestraron dos libros de guardia con los horarios de entradas y salidas de los efectivos abocados a esta causa, entre otros elementos, según conformaron fuentes policiales y judiciales.Según pudo establecer este diario, durante el allanamiento, que se practicó el viernes 15 de este mes (y que hasta ahora jamás había trascendido al público), estuvo presente la fiscal.En un primer momento, el caso fue presentado como un supuesto suicidio. Según confiaron los informantes, el expediente llegó, siete días después del hallazgo del cadáver, a la división Homicidios, girado desde la unidad judicial 13, que había caratulado el caso como "muerte de etiología dudosa". Pesquisa paralela No obstante, el fiscal de Distrito 3 Turno 6, Carlos Matheu, encargado de la investigación en aquel tiempo, advirtió que el caso no avanzaba, por lo que resolvió que los efectivos comisionados de su fiscalía se ocupan, de manera paralela, de la pesquisa. "Los detectives de Homicidios planteaban que era un suicidio, pero eso era un disparate, ahí nomás se podía descubrir que se trataba de un asesinato", resumió una fuente en la nota publicada por este diario. "En el expediente no figura nada de que en Homicidio se haya asegurado que era un suicidio", fue la defensa esgrimida, ahora, desde la división.En tanto, el abogado de la familia de Correa, Ricardo Moreno, aseveró que en la fiscalía se acumuló "abundante prueba" para ordenar detenciones. En ese sentido, recordó que había solicitado "una autopsia psicológica" para determinar los momentos previos a la muerte.Lo concreto es que, tras una serie de diferentes pericias químicas, ordenadas por Matheu y también pedidas por los detectives de Homicidios, como luminol (un reactivo químico que permite determinar la existencia de rastros de sangre que fueron borrados) y ADN, se comprobó que la escena del crimen había sido lavada.Entre otros puntos, dijo el abogado Moreno, se pudo determinar que, para matarla, el asesino tomó a Correa y le disparó desde corta distancia. El balazo atravesó el cuello e hirió al matador en un dedo, por lo que dejó un resto de sangre en la escena. Ahora, se aguardan las pericias de ADN para confirmar de quién es la sangre.Meses después, el fiscal dispuso la detención de una joven del mismo sector, que fue imputada por "homicidio simple".Pero ante otros testimonios (en el sector han sido muy reacios a colaborar con los investigadores), semanas después la muchacha quedó en libertad (aunque sigue imputada por encubrimiento), y se ordenó la detención de su hermano, identificado como Ángel de Jesús Cuevas (21), exnovio de Correa. Fue capturado el 26 de septiembre e imputado por el presunto delito de "homicidio doblemente calificado por el vínculo y por violencia de género".De los elementos reunidos, Matheu tuvo la presunción de que se trataba de un "femicidio", por lo que giró el expediente a la fiscalía especializada en violencia familiar, a cargo de Croppi, quien recibió la causa el miércoles 2 de octubre y, entre otras medidas, ordenó tomar testimonios en el sector (que continuaron siendo reacios; otros dos hermanos de Cuevas están presos por otros homicidios) y realizar una reconstrucción en la iglesia que ahora funciona como templo católico. Allí vivía Natalí junto a una amiga, la joven imputada.El lunes 4 de este mes se confirmó la prisión preventiva contra el joven detenido.Según las fuentes, la fiscal evaluará el material secuestrado en Jefatura y, en caso de surgir elementos que permitan pensar que uno o más investigadores de Homicidios encubrieron el crimen, esta nueva causa pasaría a otra fiscalía, ya que excede la competencia específica de Croppi.Algunas versiones daban cuenta de una vinculación entre uno de los investigadores de Homicidios y la joven sospechada, pero esto no fue confirmado ni desde la Justicia ni de la propia Policía. Hasta hoy, no hay policías imputados.

