Abogados penalistas piden la reapertura de Tribunales 2
El Colegio de Abogados avaló la petición ante el TSJ. Proponen un protocolo de prevención y un esquema de trabajo con la presencia acotada de camaristas, fiscales, secretarios y empleados.
El Colegio de Abogados de Córdoba presentó ayer una nota al Tribunal Superior de Justicia (TSJ) apoyando el pedido de penalistas que reclaman la reapertura de la actividad judicial con la asistencia de magistrados, funcionarios y empleados para que retornen a la actividad cámaras del crimen, juzgados de Control y Ejecución y fiscalías de Instrucción.
En las últimas semanas se vienen reproduciendo reclamos de abogados y también de magistrados y funcionarios judiciales que ven imperioso retomar la actividad judicial como un servicio esencial para atender las necesidades de la sociedad.
La entidad presidida por Ignacio Segura dio aval al escrito presentado por cerca de un centenar de abogados del fuero criminal que realizan propuestas para que se produzca la reapertura de Tribunales 2, el palacio donde funciona el fuero del crimen.
"Es un fuero muy sensible y requiere atención", sostuvo Segura tras presentar en la tarde de ayer la nota en Mesa de Entradas del Poder Judicial. Añadió que, desde el más alto nivel de la Justicia, le anticiparon que las autoridades del TSJ le responderán por escrito.
El titular de Abogados anticipó que se están atendiendo las inquietudes de letrados de todos los fueros y que, en las próximas horas, habrá nuevos pronunciamientos de la entidad colegiada.
Propuesta con protocolo
A primera hora de ayer, junto a otros 90 abogados del fuero criminal, el abogado Miguel Juárez Villanueva presentó ante el Colegio de Abogados la nota en la que pide al colegio que solicite al Tribunal Superior de Justicia la reapertura de Tribunales 2.
Para esto, proponen un "protocolo de emergencia" que permita el desenvolvimiento de la actividad tribunalicia sin romper con las medidas sanitarias de prevención del contagio de coronavirus. Sostienen que en una primera etapa, deben concurrir magistrados, funcionarios judiciales, empleados y abogados, restringiendo el acceso al público por el momento.
Además de la obligación de asistir todos con tapabocas, sugieren esquemas de trabajo alternado por turnos para que la presencia de personas en la sede de barrio Observatorio no sea elevada. La idea es que se pueda retomar la actividad de procesos que por el momento, en el esquema acotado del receso judicial extraordinario, no se están realizando.
Los miembros de la Asociación de Abogados Penalistas sostienen que desde el 17 de marzo la actividad tribunalicia está reducida al cinco por ciento y la tarea de los abogados está restringida al tres por ciento de sus posibilidades.
Esquema de trabajo
El esquema propuesto por este nucleamiento de letrados responde a una serie de pautas, dividido según las dependencias del fuero penal.
Las Cámaras del Crimen proponen que funcionen con un vocal (que puede ser rotativo por día o por semana), dos secretarios y una dotación de tres o cuatro empleados (también rotativos). Los abogados penalistas sostienen que de este modo "se podrán ir coordinando fechas para realizar juicios abreviados, resolver ceses de prisión, prisiones domiciliarias", entre otros actos.
En los juzgados de Control, sugieren la presencia del juez, el secretario y una dotación rotativa de tres o cuatro agentes, con el fin de "resolver todas las resoluciones pendientes, coordinando con los empleados no presentes, las modalidades del teletrabajo, logrando que en la práctica, cada tribunal pueda trabajar con un ritmo prácticamente normal".
Para los juzgados de Ejecución también indican la misma estructura que en Control, con el objetivo de "tramitar con la diligencia debida las libertades condicionales, las prisiones domiciliarias y todo otro trámite propio de la competencia de estos juzgados".
Por el lado de las fiscalías de Instrucción, la idea es similar, con el fiscal, el secretario y una dotación de tres o cuatro empleados. La idea es que "de esta manera las causas en trámite puedan lograr el impulso necesario para que el servicio de justicia sea una realidad y no una ilusión", sostienen los penalistas.
El reclamo de los abogados -penalistas y de otros fueros- no es exclusivo de este sector. También hay funcionarios y magistrados que han manifestado su deseo de volver a los tribunales.

