14 años de cárcel por violar a su hija
El hombre siempre aceptó su culpabilidad y pidió tener un día de libertad para pedirles perdón a la niña de 9 años y a sus otros hijos.
En un juicio abreviado, la Cámara 5ª de la ciudad de Córdoba condenó a un hombre a 14 años de prisión acusado de haber abusado sexualmente de su hija de 9 años, a la que sometió a toda clase de aberraciones. El ahora condenado tuvo una conducta atípica para esta clase de procesos, ya que desde el primer momento aceptó su culpabilidad y casi no intentó defenderse durante la investigación. El fiscal de Cámara, Fernando Amoedo, señaló que los abusos comenzaron luego de que el matrimonio se separara. Tras el divorcio, el hombre de 56 años quedaba con la custodia de los niños durante los fines de semana, ocasión en la que los pequeños pernoctaban en su vivienda.Cuando todos se iban a dormir, en medio de la noche, el padre se levantaba, iba hacia una de las piezas y retiraba a la niña de 9 años, a la que llevaba a su cama para abusar de ella. Las violaciones se desencadenaron durante un año, hasta que la niña pudo denunciar el calvario.Además de las diversas pericias, también influyó en la investigación el testimonio de un hermanito de la pequeña, que dijo que una noche se levantó y pudo espiar cómo su padre la sometía. Tanto el nombre del condenado como el de la víctima se reservan para preservar la integridad de la pequeña.Según distintas fuentes judiciales, es notorio el aumento en los últimos tiempos de padres juzgados por abusar de sus hijos. Al respecto, conviene detenerse en una estadística difundida el año pasado por el Consejo Provincial de la Mujer, que alertó que el 90 por ciento de los delitos sexuales (como el abuso deshonesto y la violación) contra chicos y chicas menores de edad son ejecutados por las personas que tienen más cerca.Según el estudio, el 22 por ciento de los delincuentes entran en la categoría de "conocidos", el 21 por ciento son los padres, mientras que otro 21 por ciento corresponde a los padrastros.Cuando la víctima es mayor de edad, en un 78 por ciento de los casos el victimario es de su entorno (conocido, ex pareja, pareja sin convivir, esposo o concubino).Lo que marcó una diferencia con respecto a otros casos juzgados en Tribunales II fue la actitud del hombre de 56 años ahora condenado. "Desde el primer momento confesó todo, no quería un juicio ni defenderse y pidió que le dieran tratamiento psicológico", apuntó el fiscal Amoedo.El imputado sólo repitió que "merecía la muerte" y entre sus anhelos subrayó que le gustaría tener sólo un día de libertad para pedirles perdón a sus hijos. Según se supo, permanece encerrado en la cárcel de Bouwer en extrema soledad, ya que nadie acude a visitarlo.Recibió 14 años de prisión por los delitos de abuso sexual con acceso carnal y corrupción de menores.

