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Viral. Recibió una transferencia de $ 200.000 por error y explicó por qué no hay que devolver el dinero manualmente

El tributarista Sebastián Domínguez expuso en redes los riesgos de estafa detrás de esta situación y detalló el procedimiento correcto para evitar pérdidas impositivas.

02 de febrero de 2026, 10:19

Una historia viral protagonizada por el especialista tributario Sebastián Domínguez puso en alerta a los usuarios de home banking sobre cómo proceder ante la recepción de dinero no solicitado.

El experto de SDC Asesores Tributarios relató que recibió una transferencia de $ 200.000 por equivocación y explicó los peligros de realizar una devolución inmediata por cuenta propia.

El caso, que rápidamente circuló en redes sociales, expone la delgada línea entre un error bancario genuino y las maniobras de ciberdelito que aprovechan la buena fe de las personas.

El contacto sospechoso y la duda inicial

Según relató Domínguez, la situación comenzó cuando una joven lo contactó a través de Instagram. En el mensaje, la mujer aseguraba que su novio había transferido por error dicha suma a la cuenta del tributarista y solicitaba el reintegro urgente del dinero para cubrir otros gastos.

Al verificar su cuenta, el especialista constató que la transferencia, fechada el 12 de enero, efectivamente se había acreditado. Sin embargo, decidió no actuar impulsivamente ante la imposibilidad de saber si se trataba de “una estafa o alguien que realmente se había equivocado”.

Recibió una transferencia de $ 200.000 por error y explicó por qué no hay que devolver el dinero manualmente

La precaución del experto radica en una modalidad delictiva frecuente: la triangulación de fondos, donde la cuenta de una víctima inocente se utiliza como puente para blanquear dinero robado a un tercero.

Por qué no se debe transferir de vuelta

Domínguez advirtió que el titular de la cuenta receptora nunca debe realizar una nueva transferencia para devolver los fondos. “Uno no tiene que transferir los fondos. Lo que tiene que hacer es avisarle al banco que se recibió una transferencia por error, que la devuelvan, que la anulen”, explicó.

La razón es doble: por un lado, la seguridad jurídica ante un posible fraude; por el otro, el impacto económico impositivo. Si el usuario devuelve el dinero manualmente, el fisco lo interpreta como una nueva operación, generando el cobro del impuesto a los débitos y créditos bancarios.

Recibió una transferencia de $ 200.000 por error y explicó por qué no hay que devolver el dinero manualmente.
Recibió una transferencia de $ 200.000 por error y explicó por qué no hay que devolver el dinero manualmente. (aa)

En su caso particular, al gestionar la anulación formal con el Banco Galicia, la entidad no solo retiró los $ 200.000 dos semanas después, sino que también le restituyó los $ 1.200 que se habían descontado originalmente por el impuesto al crédito.

“Si yo hubiera hecho la transferencia, no me hubieran reintegrado esos mil doscientos y, además, me hubieran cobrado mil doscientos más por el impuesto al débito”, detalló Domínguez, evidenciando el costo oculto de intentar solucionar el problema de manera informal.

Paso a paso: qué hacer ante un depósito erróneo

  • Basado en su experiencia profesional y personal, el tributarista compartió una serie de recomendaciones para quienes enfrenten una situación similar. El punto central es evitar los canales informales y dejar todo en manos de la entidad bancaria.
  • El protocolo sugerido incluye presentar una nota firmada ante el banco explicando lo sucedido, desconocer el origen de los fondos y solicitar formalmente la reversión de la operación.
  • Asimismo, se recomienda no compartir datos personales ni bancarios con desconocidos que contacten por redes sociales exigiendo el dinero.

La resolución del conflicto

Finalmente, el 26 de enero, el banco debitó el monto erróneo de la cuenta de Domínguez, cerrando el episodio de manera segura. Aunque la joven que reclamaba el dinero insistía en que su banco (Banco Provincia) indicaba que la devolución debía ser manual, el experto se mantuvo firme en el procedimiento institucional.

El caso cierra con una advertencia para quienes emiten transferencias: revisar exhaustivamente el alias y el destinatario, ya que, en última instancia, “la devolución depende de la buena voluntad de quien recibe los fondos”.