Protagonistas en la agenda sanitaria
Día Internacional de Acción de Salud de la Mujer. Este año, el objetivo es llamar la atención de gobiernos para reducir la mortalidad materna.
Hoy es el Día Internacional de Acción de Salud de la Mujer y este año el lema es “¡Ni enfermas, ni muertas!: por un embarazo saludable ¡disminuyendo la morbilidad materna grave!”. El objetivo es llamar la atención de los gobiernos para lograr la reducción de la mortalidad materna, intensificando las acciones para que ninguna mujer sufra complicaciones graves que dejen secuelas.
Alicia Mombrú, licenciada en Nutrición, recordó que las mujeres son más vulnerables a las enfermedades crónicas no transmisibles (ECNT, como las patologías cardiovasculares, cerebrovasculares, cáncer, diabetes, obesidad, hipertensión arterial) y tienden a ser afectadas por ellas a más temprana edad que los hombres.
Añadió que la mala alimentación es un factor de riesgo importante y señaló que, en particular, las mujeres necesitan consumir más calcio, hierro, ácido fólico, vitaminas y fibra. Las demandas particulares de la dieta están relacionadas con cada etapa biológica. Estas son algunas de ellas:
Niñez
–La mejor alimentación comienza desde el nacimiento, con la lactancia materna exclusiva. Durante los primeros años de vida, una alimentación completa adecuada e inocua es fundamental para garantizar el mejor crecimiento y desarrollo esperable.
Edad fértil
–Es fundamental consumir alimentos ricos en hierro para prevenir la anemia.
–Las pérdidas menstruales, aquellas mujeres usuarias de DIU y los embarazos con períodos intergenésicos menores a dos años, predisponen a la anemia.
–Alimentos ricos en hierro de origen animal: vaca (morcilla, hígado, riñón); pollo; pescado.
–Alimentos ricos en hierro de origen vegetal: Legumbres (lentejas, porotos, garbanzos); vegetales (espinaca, acelga, brócoli, coliflor); huevo; leche enriquecida con hierro, cereales enriquecidos con hierro todos acompañados con alimentos ricos en vitamina C, tomates, naranja, mandarina, etc. en una misma comida.
Embarazo y lactancia
–Lo ideal sería planificar el embarazo y comenzar tomando suplementos de hierro y ácido fólico, para prevenir malformaciones congénitas y déficit.
–Alimentos ricos en ácido fólico: Hígado, huevo, verduras como lechuga, espinaca, acelga, repollo, brócoli, coliflor, palta, espárragos, frutas como: frutillas, naranja, mango, melón y kiwi, almendras y nueces, harinas fortificadas y los productos realizados con estas harinas.
–Tener una alimentación variada y equilibrada.
–Suprimir el hábito del cigarrillo y alcohol si existiera.
Climaterio o menopausia
–Para prevenir la osteoporosis: actividad física regular, exposición solar mínima por jornada e ingesta diaria de calcio.
–Por los cambios hormonales es necesario disminuir la ingesta.

