Nueva herramienta contra el cáncer de mama en Córdoba
Las imágenes que se logran tienen mayor nitidez.
La mamografía es un estudio de diagnóstico por imágenes que permite detectar en forma precoz cualquier cambio incipiente en el tejido mamario o mínimas lesiones, aun antes de que puedan ser palpables, lo que posibilita tratarlas en estadios tempranos con alta chance de curación.
"Es el único estudio de diagnóstico que ha mostrado ser efectivo en la reducción de la mortalidad por cáncer de mama", afirma Gisela Barujel, jefa del servicio de Imagenología Mamaria del centro Conci-Carpinella, Diagnóstico por Imágenes, de Córdoba.
Sin embargo no todas las mamografías que se realizan son iguales, según advierten los médicos de Conci.
La diferencia principal, según informan, se centra en la sensibilidad de las imágenes que se obtienen, algo clave a la hora de determinar si, por ejemplo, existen imágenes tan pequeñas como microcalcificaciones, o sea lesiones incipientes que pueden indicar la presencia de células cancerosas o precancerosas.
Así, según precisa René Conci, director médico de Conci-Carpinella, actualmente conviven tres tipos de mamógrafos: los convencionales, los digitales indirectos y los digitales directos, de última generación.
De éstos hay sólo uno en la Capital provincial, que funciona desde hace poco más de un año en Conci-Carpinella, en tanto que otro equipo se instalaría en breve en Río Cuarto.
Amplía, repite y "avisa". "La principal ventaja que presenta es que las imágenes que produce son más puras, lo que permite, en un adecuado contexto con el examen clínico de la paciente, interpretar los resultados con más facilidad", indica Barujel. Y explica que este mamógrafo muestra con gran nitidez detalles de la mama y, en consecuencia, aumenta las posibilidades de tratamiento temprano ante una lesión.
En la misma línea, Conci señala que el equipo incluye posibilidades inéditas en comparación con otros mamógrafos.
Una de ellas es la "función lupa" incorporada, que es la ampliación de un área determinada que presenta dudas, así como la capacidad de comparar distintas tomas en forma simultánea (e incluso estudios de años anteriores), sin interrumpir el estudio, al visualizar en la pantalla las imágenes.
A su vez, el software que se utiliza incluye un Asistente Digital Computarizado (CAD), que puede identificar por sí mismo posibles anomalías, lo que ayuda al profesional en la precisión de su diagnóstico.
"El CAD hace un barrido de las \'imágenes sospechosas\' que habría que volver a evaluar. Es como un aviso para que el radiólogo haga una segunda lectura de esa zona", precisa Conci.
Otra función que incluye el mamógrafo digital directo es la de poder realizar punciones en las áreas sospechosas, para que se realice después una biopsia de los tejidos.
"Una vez que se detecta la lesión, se puede tomar una muestra en el mismo estudio", explica Conci, quien no obstante informa que la punción suele hacerse en un segundo paso, en forma consensuada con el médico de cabecera de la paciente. "En cada caso particular se analizan los beneficios de realizar esta práctica", aclara el profesional. Y también puntualiza que "es un procedimiento ambulatorio, que se hace con anestesia local y no demanda más de 20 minutos".
Menos radiación y molestias. Otro beneficio no menor es que, a pesar de posibilitar más funciones, el equipo emite menos cantidad de radiación que los mamógrafos convencionales.
Además, se hace con más rapidez, ya que el estudio completo toma unos siete minutos y es menos doloroso que la mamografía tradicional, según asegura Barujel, aunque aclara que la mama igual se comprime.
"La diferencia es que el equipo es menos rígido ya que posee una almohadilla para sostener la mama, lo que otorga más confort a la paciente, a la vez que se hace en menos tiempo", explica la médica.
En otro orden, la profesional destaca que otra ventaja es que muy pocas veces se necesita repetir el estudio. Y además, como sucede con todas las imágenes digitalizadas, éstas pueden ser copiadas en CD o DVD, o enviadas por Internet, a la vez que quedan almacenadas por un año en la memoria del mamógrafo, lo que permite recuperarlas si el informe se extravía.
"Por sus características, otro aspecto que hay que destacar este estudio es particularmente útil para las mujeres que tienen mamas densas o displásicas, así como para las que tienen implantes mamarios", informa Barujel.
"Esto se vincula a su altísima sensibilidad diagnóstica", añade Conci.
La desventaja de la mamografía digital directa es que al igual que sucede en general con los procedimientos más nuevos o de mayor sofisticación, no es cubierto por las obras sociales, aunque algunas prepagas reconocen algún reintegro.
No obstante, a pesar del altísimo costo del equipo (que ronda los 400 mil dólares, es decir que cuesta 10 veces más que un mamógrafo convencional), el costo de las mamografías es relativamente accesible: a nivel local ronda hoy entre los 210 y 300 pesos.

