Las falsas expectativas que se generan en la “previa”
El consumo de alcohol está ligado a la diversión, la disminución de las inhibiciones, la inclusión social y el mejor rendimiento sexual.
El consumo de alcohol está ligado a la diversión, la disminución de las inhibiciones, la inclusión social y el mejor rendimiento sexual.Son creencias instaladas en nuestra cultura y que la publicidad no pierde de vista a la hora de reforzar en sus mensajes situaciones de bienestar facilitadas por el etanol, sustancia que, como se sabe, libera las inhibiciones.Las expectativas hacia el alcohol pueden ser positivas o negativas y se desarrollan por la experiencia propia de haber consumido o, de manera indirecta, al observar a otros significativos para uno y asociar esa acción con una consecuencia buena o mala."La psicología cognitiva muestra que los humanos somos capaces de aprender rápidamente en base a nuestra propia experiencia o también la de otros (es lo que algunos llaman aprendizaje vicario o por modelado)", precisa Juan Carlos Godoy, director del Laboratorio de Psicología de la UNC.En el caso de los adolescentes, a mayor edad tienen más expectativas positivas.Angelina Pilatti, investigadora de Conicet e integrante del Laboratorio de Psicología, en su investigación sobre este tema, diseñó una serie de instrumentos para medir las expectativas que asocian niños y adolescentes con el consumo de alcohol."En todas las edades y en ambos sexos, el consumo de alcohol se relaciona con la facilitación de las relaciones sociales", dice.En cambio, para los adolescentes varones, el alcohol parece tomarse como un ayudante del desempeño sexual propio y de las mujeres; y también un factor que incrementa la sensualidad en ambos sexos.Las creencias de las mujeres se inclinan por el lado de la relajación. "Esperan como efecto del alcohol sentirse más cómodas, relajadas, tranquilas y menos preocupadas", indica Pilatti.Por otra parte, Godoy señala que los factores que favorecen el consumo abusivo de alcohol en los jóvenes son fenómenos como "la previa", los horarios en que salen los chicos, la venta de alcohol a menores, las fórmulas comerciales como "canilla libre" o "happy hours" y la disponibilidad económica, entre otros.

