La evolución de la teleconsulta
En los últimos años, la teleconsulta se va introduciendo en el seguimiento de los pacientes, pero pocas publicaciones pudieron analizar a fondo el impacto de este tipo de atención.
En los últimos años, la teleconsulta se va introduciendo en el seguimiento de los pacientes, pero pocas publicaciones pudieron analizar a fondo el impacto de este tipo de atención. En la revista Diabetes Technology & Therapeutics de noviembre, el doctor Farhad Fatchi, del hospital Princesa de Alejandría, de Australia, publicó un trabajo sobre el tema. Fatchi utilizó la satisfacción del paciente como indicador de la calidad de los servicios de cuidado de la salud, basándose en cuestionarios que permiten medirla, como "escala de Likert" o "escala de Guttman", y tomando en cuenta tanto la satisfacción de los médicos como de los pacientes. Los pacientes que fueron evaluados vivían a una distancia de entre 220 y 1.700 kilómetros, por lo que debían concurrir a centros cercanos que tuvieran el sistema informático para ser atendido por los profesionales. En total, fueron enviados 62 cuestionarios para ser respondidos. Algunos no fueron recibidos y se detectó que la causa principal fue la dificultad de que las preguntas llegaran a diferentes áreas rurales y marginales. El cuestionario evaluaba al equipo, la calidad de la comunicación y la atención médica. Consultaba además si para el paciente tenía un impacto económico que lo beneficiara. Casi el 90 por ciento contestó que estaba satisfecho con el método y que lo volvería a utilizar nuevamente. Además, que de otra forma se les complicaba el control periódico de su enfermedad. La desventaja mayor del sistema es la imposibilidad de realizar el examen físico y una disminución en la comunicación no verbal, aunque en algunos lugares se implementó como modalidad que el paciente estuviera acompañado de una enfermera o personal entrenado, cuya función era describir al médico los hallazgos del examen "in situ". Este estudio demuestra la satisfacción con el método interactivo de videoconsulta y el modo en que las nuevas tecnologías permiten el acercamiento de los profesionales a lugares muchas veces inaccesibles o donde no existe personal sanitario adecuado para control de enfermedades crónicas y podría adaptarse para utilizar en otras especialidades clínicas.
*Doctor en Medicina, profesor de la UCC.

