La alegría de volver
Al futbolista Adrián “Kily” Peralta le dijeron que no podía seguir jugando al fútbol por una cardiopatía. Tras dos años y medio de inactividad, nuevos estudios muestran que la arritmia cardíaca no pone en peligro su salud.
En 2010 dejé de jugar al fútbol en forma profesional, porque al hacerme los controles pertinentes para la pretemporada, el electrocardiograma salió mal, cosa que siempre pasa con los míos, son raros. El médico de Lanús y la cardióloga de la AFA decidieron que no podía seguir jugando por una cardiopatía y quedé parado durantes dos años y medio. Fue un golpe muy duro, porque en realidad se había cometido un error. El primer año estuve muy mal y no quería ver partidos ni siquiera por televisión.Después, me ofrecieron en Lanús ser el director técnico de las Inferiores. Al principio no me convencía, pero me enganché cuando vi cómo los fines de semana los chicos lograban lo que habíamos trabajado en los entrenamientos. El primer año salimos campeones.En 2013 me hicieron nuevos controles y con gran alegría volví a jugar a mi club, Tristán Suárez, de Buenos Aires. Allí me recibieron muy bien, siempre se portaron bárbaro conmigo. Fue hermoso regresar, estar en las concentraciones, los viajes en micro, eso es algo maravilloso para esta profesión.Lo que tengo es una arritmia presuntamente congénita. No obstante, hago una vida normal como todos los jugadores y cada seis meses o un año nos realizamos un control médico.Es más, los cardiólogos que me vieron el año pasado presentaron mi caso en un congreso, ante más de 100 colegas y les preguntaron: "Qué harían con este jugador?". Los demás respondieron: "Cómo no lo vamos a dejar jugar, si no tiene nada".El periodista Hernán Laurino me hizo una nota y así se enteraron de que había vuelto a jugar. Me llamaron los dirigentes de Instituto y el técnico "Miliki" Jiménez, me preguntaron si quería volver y les dije que sí. Había jugado para la Gloria entre 2003 y 2005. Cuando se planteó la segunda oportunidad en Instituto, hablé con el presidente de mi club, entendió y me dijo que no iba a cortar mis sueños, que me quedaban por jugar uno o dos años más en Primera División, que Instituto peleaba el ascenso. ¡Ojalá lo logremos!Mi objetivo es trabajar duro durante la semana, tal como lo venimos haciendo, para luego mostrar los resultados.Nunca tuve miedo de que me pasara algo en la cancha.Lo mío siempre ha sido con mucho esfuerzo, vengo de una familia humilde, Dios me dio otra oportunidad y estoy preparado para eso. Se hizo el milagro: estoy bien física y anímicamente y listo para seguir peleando. Me gusta Córdoba y quisiera quedarme. Aquí hay tanto fútbol que la gente me reconoce en la calle, me saluda y pide fotos.
Perfil
Adrián Peralta nació en Burzaco, Buenos Aires, en 1982. Se inició en el fútbol profesional en 2000, en el club Tristán Suárez. Es zurdo y juega de volante izquierdo. Jugó en Instituto (2003-05), Mallorca de España (2005), Newell’s (2006-07), Lanús (2007/09), Huracán (2010) y regresó al Granate en 2011. En 2013 volvió a jugar a Tristán Suárez y ahora lo hace para Instituto Atlético Central Córdoba. Allí lo apodaron “Kily” por la semejanza de su juego con la del mediocampista Cristian “Kily” González. Vive en pareja y tiene una hija de 5 años.

