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Falta de personal, un reclamo común en hospitales del interior

El dato surge de un relevamiento por los centros de salud de las principales ciudades del interior. La demanda crece cada año, y requiere más servicios.

04 de julio de 2010 a las 12:01 a. m.
Corresponsalías
Falta de personal, un reclamo común en hospitales del interior

Río Cuarto, Villa María, San Francisco, Río Tercero. La falta de más personal, sobre todo de enfermería aunque también en algunas especialidades médicas, es el reclamo más citado que se escucha en los principales hospitales públicos del interior cordobés.

Un relevamiento realizado por los centros de salud de Río Cuarto, Villa María, San Francisco y Río Tercero, que dependen de la Provincia, permite trazar un cuadro de situación. Se trata de centros de salud claves para el sistema sanitario de cuatro regiones.

En materia edilicia, el de Río Cuarto luce con un edificio amplio y moderno; el de Villa María ocupa un viejo inmueble aunque se licitó la construcción del nuevo; en San Francisco no plantean la necesidad de otra sede aunque sí de un mejor mantenimiento del actual, y en Río Tercero se espera que se cumpla la promesa de un edificio nuevo dado que el actual es insuficiente.

En los cuatro se admite que la demanda no ha dejado de crecer, desde hace años. Eso supone la necesidad de dar cada vez más respuestas en servicios. Además, en los más pequeños pueblos del interior, en la última década cayó la cantidad de clínicas privadas.

Río Cuarto. El Nuevo Hospital San Antonio de Padua es como una pequeña ciudad. Sus más de 600 empleados atienden entre 15 mil y 20 mil pacientes por mes. Diariamente requieren de atención ambulatoria o de la guardia unas 500 personas, a lo que se suman 140 internados.

Para su director, Miguel Minardi, la situación es "normal" y el funcionamiento podría calificarse con "siete puntos".

Para el secretario general del Sindicato de Empleados Públicos en Río Cuarto, Juan Paglialunga, "la falta de personal y la sobrecarga es evidente". Además, citó que "faltan médicos de ciertas especialidades y algunos insumos". "Al hospital llegó un nuevo virus que son los trabajadores monotributistas, es una ridiculez que un camillero tenga que facturar por sus servicios", advirtió el sindicalista. Planteó que también faltan anestesistas y "hay un solo camillero para 49 camas".

"Pomposamente se anunció la apertura de una guardia pediátrica pero sólo dispone de un personal de enfermería y la tarea de admisión la hace un policía", criticó el gremialista.

Con respecto a las críticas del gremio, el director Minardi expresó: "Los monotributistas con gente que estaba sin trabajo y ahora está cobrando. Si hacen bien su tarea, en el momento en que la Provincia lo decida, serán empleados contratados".

Minardi destacó que el mes pasado tomaron cinco enfermeras para un nuevo sector de aislamiento. Y que contrataron cinco médicos para reforzar la guardia central y dos para la guardia de pediatría y que esta semana se sumaron dos pediatras más. Admitió retrasos en la atención de neurología infantil, porque "no se cuenta con un especialista y hay pocos en el país". También se recurre a la parte privada cuando se rompen equipos, como pasó esta semana con el resonador.

Respecto de la atención y los turnos se escuchan menos quejas que años atrás.

Villa María. Los problemas más urgentes son los que golpean a los más chicos. Los inconvenientes en el servicio de Pediatría del Hospital Pasteur aparecen primero en la lista de reclamos.

Arnaldo Molina, delegado de ATE, sostiene que la complicación se generó "al desarmarse el equipo de internado y consultorios, y al poner a los médicos a cubrir guardias; algunos cumplieron y otros no".

El médico de guardia César Rivera también expuso la situación: "Seguimos a la espera de una solución en pediatría. Hay días con atención parcial y otros en los que no hay nada". Hubo médicos que llegaron a citar a un escribano para que certifique que, sin ser especialistas, se ven obligados a atender a niños.

Ex pediatras del hospital se solidarizaron con el reclamo y señalaron que desde hace años, cada niño accidentado gravemente deber trasladarse a Córdoba por falta de neurocirujanos en Villa María.

Molina apuntó que "a un médico le cuesta un sumario si deja la guardia, pero el Estado se da el lujo de dejar un cargo sin ocupar".

El director del hospital, Guillermo Tomas, explicó que ese servicio "se está reorganizando" y que ya se logró que en tres guardias haya dos pediatras. "Vamos a seguir sumando", se comprometió.

Médicos y enfermeros coinciden en la necesidad de mejorar las condiciones laborales.

El director Tomas, en tanto, planteó que la demanda no ha dejado de crecer.

Pediatría, el servicio más complicado, es el de mayor demanda. "En el sector privado casi no hay guardias pediátricas activas. Después de las 20 y los fines de semana, lo único que queda es el hospital", señaló Tomas.

En este marco, el viejo edificio del Pasteur parece no aguantar más. En abril, la Provincia firmó el contrato con la empresa Riva SA para la construcción del nuevo hospital, por 79,7 millones de pesos. En un año se promete inaugurar la nueva y más amplia sede.

Río Tercero. La demora en la construcción del prometido nuevo edificio para el Hospital Provincial es el principal aspecto pendiente, marcado desde los sindicatos y hasta admitida por el propio director, Carlos Farías.

El Gobierno de Córdoba anunció que el nuevo edificio se iniciaría en 2009. Pero aún no fue ni licitado. Farías señaló que autoridades provinciales le comunicaron que "la construcción comenzará una vez que se finalice la del Hospital de Villa María". Es decir que en el mejor de los casos se iniciaría dentro de un año.

Desde el sindicato de empleados públicos se reprocha sobre todo las carencias en recursos humanos. Cristina Foresto opinó que "lo que más falta hace son enfermeras y más apoyo en el servicio de guardia".

Sergio Cabrera, del sindicato de la sanidad, coincidió en que "además de más enfermeras se necesita un pediatra de guardia, sobre todo los fines de semana".

No es un problema sólo del hospital público sino de las clínicas privadas también.

El director reconoció ese problema y anticipó que mantendrá reuniones con los dueños de las clínicas para conocer "por qué en el sector privado no hay guardias de pediatría los sábado, domingos y feriados".

Respecto a los turnos, no se escuchan tantos reclamos de la gente. Sin embargo, Foresto interpretó que esa área y otras "requieren de una informatización" para mejorar el servicio.