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El pudor adolescente en la consulta

El pudor o la vergüenza son emociones frecuentes en la consulta con adolescentes.

02 de junio de 2016 a las 12:03 a. m.
Juana Presman*
El pudor adolescente en la consulta

Hace muchos años, cuando comencé a atender adolescentes, recibí a una paciente de 13 años que no quiso desvestirse para realizar el examen físico. Tuve que examinarla con toda la ropa. Si bien se trata de un ejemplo extremo, ya que me ocurrió sólo una vez, el pudor o la vergüenza son emociones frecuentes en la consulta con adolescentes.La psicoanalista francesa Francois Dolto describe a este periodo de la vida como el de un crustáceo que pierde su caparazón, lo cambia y, por un tiempo, queda desnudo, sin su cubierta protectora.Se trata de un tiempo de cambios corporales, profundos como nunca antes y nunca después, por lo intensos y vertiginosos. Esos cambios son fundamentalmente en el área de la sexualidad.El adolescente está construyendo su identidad y la prueba con distintos atuendos, colores de pelo u otras elecciones.Siente un temor muy grande a la invasión de su privacidad, teme hacer el ridículo, ser objeto de burlas y que se descubra alguna anomalía en él.Es por eso que la consulta nunca es breve.Es necesario demostrarle que lo respetamos, no lo juzgamos, cuidaremos sus tiempos, nos ocuparemos de su integridad.Los adolescentes son sujetos muy vulnerables, sensibles a la crítica y no pocas veces desconfiados.En todos los consultorios donde se atienden adolescentes debe haber biombo o cortina que separa el ámbito de la consulta, a fin de que el paciente pueda desvestirse y vestirse con privacidad.Se ha propuesto el autoexamen testicular en dicho espacio para que el joven no sienta tanta vergüenza cuando se palpan o miden los testículos.Debo decir que en el transcurso de los años, los adolescentes presentan menos pudor en general. Quizás se hayan habituado a exponer sus propias imágenes en las redes sociales.Pero este pudor o vergüenza no es sólo con el cuerpo, sino con sus ideas, fantasías, sentimientos. Su mundo es muy privado y por eso les cuesta exponerlo a la mirada adulta.Tacto, prudencia y respeto por sus tiempos, es el imperativo a la hora de acercarnos a ellos.

*Especialista en medicina interna y externa en salud del adolescente. Juana Presman es médica egresada de la Universidad Nacional de Córdoba, especializada en medicina interna, experta en salud del adolescente y autora del libro Decir que no.