Cuando la alergia pone en riesgo la vida
El "shock" anafiláctico es una reacción alérgica grave que requiere atención inmediata, en especial cuando afecta las vías respiratorias.
La anafilaxia es una crisis alérgica severa que puede desencadenarse principalmente por la ingestión de alimentos, como el maní, los mariscos, el huevo, entre los más frecuentes; por la picadura de insectos, como abejas u hormigas coloradas; o por el contacto con el látex.
Evitar los disparadores que pueden provocar anafilaxia es siempre la principal medida para prevenirla, pero no es sencillo. Se estima que la mayoría de los episodios de anafilaxia son por alimentos, que en algunos casos pueden tener ocultos los ingredientes alergénicos.
"Mi hija de 4 años tiene una alergia elevada al trigo y tiene además alergia al huevo. La alergia al trigo fue detectada la primera vez que comió cabellos de ángel. Comenzó a brotarse y presentó un cuadro de vómitos y de malestar bastante importante. Luego de un tiempo, se le dio de probar medio raviol, con un poco de miedo por el antecedente de lo que había pasado con los fideos. A la media hora de ingerirlo empezó a brotarse, a toser, presentó una rinitis, a tener sibilancias y fuimos a la guardia, donde le aplicaron adrenalina, corticoides y antihistamínicos y quedó en observación. Si no hubiésemos llegado a tiempo iba camino a una anafilaxia", cuenta Diego, papá de Mara al recordar cómo se manifestó la primera crisis alérgica de su hija.
Hasta dos horas después. "La anafilaxia es una respuesta alérgica exagerada que compromete varios órganos: la piel, en forma de brotes; el área respiratoria, en forma de ahogos, y el área cardíaca, a partir de una disminución importante de la presión arterial", describió el doctor Gustavo Marino, jefe de Alergología e Inmunología Clínica del Hospital Universitario Austral de Buenos Aires.
Cuando el alérgeno ingresa al cuerpo, libera sustancias químicas que producen distintos síntomas que pueden aparecer a los pocos segundos o hasta dos horas después.
"En general, comienza con una erupción en la piel, con placas que van migrando en todo el cuerpo. Y otro síntoma de alarma es la picazón palmoplantar que indica que estamos ante la progresión de una anafilaxia", precisó el profesional.
Después la persona comienza a ahogarse, a estar mareada por la baja frecuencia cardíaca y puede presentar también problemas intestinales como cólicos, detalló Marino.
El tratamiento más rápido. "Justo el día antes de que Catalina empezara la sala de 3 años, notamos que estaba rara, como intranquila. Le sacamos la ropa y vimos que estaba llena de manchas, y ella nos hizo entender que no podía respirar. Cuando notamos que estaba teniendo una reacción alérgica, llamamos rápido a su pediatra que nos indicó que fuéramos a una farmacia, compráramos Decadrón y que se lo hiciéramos aplicar en la misma farmacia. Nos vendieron el medicamento, pero el farmacéutico no se animó a aplicárselo a Cata, que era muy chiquita. Fuimos al pediatra corriendo y él se lo puso. Tardó 2 horas en hacer efecto. El pediatra nos dijo, cuando Catalina ya estaba recuperándose, que había sufrido un shock anafiláctico, la forma más grave y peligrosa de una crisis alérgica", contaron Jacqueline y Esteban, papás de Catalina.
Según guías internacionales, una vez que se desencadena la anafilaxia, el tratamiento de elección es una inyección de adrenalina o epinefrina que resulta efectiva durante 10 a 15 minutos antes de la atención médica de emergencia.
"Pero todavía es necesario hacer educación con médicos de guardia y personal de la salud sobre el abordaje de la anafilaxia. En nuestro medio existe la percepción que la droga de elección para una crisis anafiláctica es el corticoide, pero el corticoide no es una droga de acción inmediata, sino que tarda alrededor de dos horas en ejercer su plena acción terapéutica", afirma la doctora Gabriela Marín, jefa de la sección de Alergia del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez.

