Cuáles son las opciones y cuándo se aplican
Las opciones son dos: analgesia durante todo el proceso del parto o sólo durante la fase expulsiva.
Las opciones son dos: analgesia durante todo el proceso del parto o sólo durante la fase expulsiva.
Una de las alternativas es la analgesia continua a través de un catéter que se coloca en el espacio peridural de la columna vertebral. Por esa vía se pasan, en forma constante o intermitente, pequeñas dosis de analgésicos, y así el efecto dura el tiempo necesario.
"La colocación del catéter no produce dolor y la mujer puede caminar, estar en la cama o en cualquier posición; se retira después del parto", explica el anestesiólogo Marcos Pallerés, de la Reina Fabiola.
Se inicia "cuando la paciente siente dolor o molestia", dice, y agrega que "como el umbral de dolor es subjetivo y el trabajo de parto puede durar varias horas, se van manejando las dosis de acuerdo con la sensación de cada mujer y según el momento del trabajo de parto".
Otra posibilidad es emplear analgesia para el momento en que se va a expulsar al bebé. "Con ocho o nueve de dilatación, mientras el bebé se aproxima al canal vaginal, se siente el máximo de dolor y es posible aplicar un inyección peridural o raquídea", precisa Kreiker. Para el obstetra "es importante que lo haga un equipo especializado en anestesia obstétrica, ya que requiere un compromiso de trabajo y acompañamiento durante muchas horas".
En tanto, Pallerés señala que "es esencial que la paciente haga una consulta previa con el anestesiólogo, para evacuar dudas y firmar un consentimiento, en el que expresa su conformidad con la técnica".

