9 preguntas sobre gota
La doctora Alejandra Babini despeja dudas sobre la artritis gotosa.
–¿Qué es la gota? ¿Cuáles son sus síntomas?
–La gota, o, mejor dicho, artritis gotosa, es el depósito de cristales de urato monosódico en una o varias articulaciones. La crisis es brusca, se produce en horas, es muy intensa y dolorosa en el lugar que afecta. Con frecuencia ataca al dedo gordo del pie, tobillo, rodilla, codo y, en forma mucho menos habitual, a otras articulaciones. No es tan común que sea en varias, pero también puede suceder.
–¿Cuáles son las causas?
–Entre las causas, la más común es la herencia de un defecto en una enzima que degrada el ácido úrico y/o un defecto en el riñón para eliminarlo. En consecuencia, se acumula ácido úrico en la sangre y termina precipitando en estas articulaciones mencionadas; es entonces cuando se produce el ataque de gota.
–¿Siempre que hay ácido úrico alto hay gota?
–Como primer concepto, se puede destacar que uno puede tener el ácido úrico un poco elevado en sangre en un análisis y nunca tener gota, es decir, no siempre amerita tratarlo. Aquél que tenga ya en su haber una crisis de gota debe tomar algún remedio que le baje el ácido úrico a menos de seis. El más utilizado es el allopurinol (según efecto, la dosis puede ser de 100, 200, 300 y hasta más). Si no resulta, o no se tolera el allopurinol, hay un fármaco nuevo, febuxostat, que hace la misma tarea.
–¿Cómo influye la dieta?
–Hay sustancias cuya ingesta propicia un ataque de gota en alguien predispuesto, como cerveza, embutidos, alimentos en lata, exceso de mariscos. Se puede comer carne una vez por día. El uso de diuréticos y situaciones de deshidratación son gatillos para el ataque de gota.
–¿Es más frecuente en hombres o en mujeres?
–En general, es más frecuente en hombres; casi nunca se presenta en niños, sino que es más frecuente en adultos de mediana edad.
–¿Cómo se trata?
–La crisis de gota se trata con antiinflamatorios, se puede usar colchicina en dosis bajas (no siempre tolerada) y, si no se logra controlar rápidamente, se puede apelar a otras alternativas: como infiltrar con esteroides la articulación que presenta el problema o tomar una dosis de esteroides por pocos días (primera opción en personas que no toleren los antiinflamatorios).
Durante el ataque, se recomienda suspender el allopurinol, resolver el episodio agudo y, después de la crisis y análisis de por medio, es preciso elegir el mejor método de tener bajo el ácido úrico en sangre en ese paciente.
–¿El clima aumenta el dolor durante las crisis?
–El clima no tiene ninguna influencia en el ataque de gota. Es una enfermedad que cursa con crisis de frecuencia muy variable y los tratamientos apuntan a reducir el numero de crisis hasta que se espacien en años. Un pequeño porcentaje de los pacientes, aquellos que tienen depósitos de cristales alrededor de codos y varios lugares más del cuerpo tienen crisis muy seguidas, por lo que se puede transformar en una artritis crónica y que deforme varias articulaciones.
–¿Es una enfermedad progresiva?
–Hoy, con buen control del nivel del ácido úrico en sangre se ve mucho menos, pero se ve.
–¿Hubo avances en el tratamiento en los últimos años, además de la incorporación del febuxostat?
–El febuxostat es muy eficaz para disminuir los niveles de ácido úrico en sangre. Está indicado para quienes, tras usar allopurinol, no logran bajar el ácido úrico, o bien para los que no toleran tomar allopurinol.

