Buen momento para hacerse chequeos sin presiones
Controles de rutina. No hace falta hacerse “todo”. Hay estudios indicados para cada individuo. Aseguran que en esta época los turnos se consiguen más fácilmente, los tiempos también se respetan más, y cuando uno termina de hacerse todos los exámenes, generalmente los especialistas también concluyeron sus vacaciones y el paciente tiene todo el año para resolver cualquier problema detectado.
Con la ciudad todavía calma por el receso laboral de una buena parte de la población, puede ser un momento propicio para realizarse los chequeos médicos de rutina y evitar la sobrecarga de épocas en las que se registra un pico, cuando mucha gente decide "cerrar con todo" o "comenzar con todo". "Siempre les digo a las pacientes que es muy mala decisión hacerse un chequeo ginecológico a fines de año por ejemplo", dice Lucrecia Ballarino, especialista en diagnóstico por imágenes y responsable del Departamento de la Mujer del Instituto Oulton.La médica exp lica los motivos: "Por un lado, en noviembre y diciembre todo el mundo está abarrotado de trabajo; si se detecta una lesión sospechosa y grave en diciembre y la paciente quiere que la trate determinado profesional, es muy probable que no esté en enero". "Por lo tanto –continúa–, siempre es mejor hacer los chequeos al comenzar el año y no al final". "En nuestra experiencia, en enero hay menos gente, todo el mundo está más tranquilo, lo s turnos se consiguen más fácilmente, los tiempos se respetan más y cuando uno llega a fin de mes con todos los estudios hechos, generalmente los médicos están de vuelta trabajando y la paciente tiene todo el año para resolver el problema", concluye. Las personas que han consultado en otras oportunidades con médicos y saben que deben hacerse un control de rutina, evidentemente van en busca de atención específica e inician los estudios por indicación de su médico. Otras, en cambio, conocen que deben hacerse un chequeo, o quieren saber sobre su estado de salud y concurren espontáneamente a un médico clínico o algún especialista."Los controles (estudios) se determinan según edad, género, factores de riesgo, antecedentes personales, antecedentes hereditarios, hábitos tóxicos, etcétera. Esa información surge de una entrevista previa donde se confecciona una historia clínica completa y, a partir de los datos recogidos, se definen los estudios y sugerencias", aclara Carlos Nota, especialista en Clínica Médica y en Cardiología, Prof esor Titular de Semiología y Director de la Carrera de posgrado en Clínica Médica de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC). Si se sigue el consejo del refrán que dice "es mejor prevenir que curar", el objetivo de los chequeos médicos es "saber si uno está sano y qué hacer para continuar conservando la salud", resume Nota, que también es miembro del Instituto Humana. "El propósito –agrega– depende de cada individuo, generalmente es para conocer su estado de salud, identificar factores de riesgo, recibir sugerencias sobre cuidados, alimentación, actividad física, vacunaciones y/o detectar patologías que no presentan síntomas".Se sabe que los controles de rutina y el rastreo de ciertas patologías son muy beneficiosos para mejorar o revertir el pronóstico de algunas enfermedades y en aumentar la calidad de vida de la gente.No obstante, es indispensable consultar con un médico que guíe correctamente la indicación de los estudios a realizarse, ya que, cuando se solicitan innecesariamente, no previenen enfermedades y peor aún, pueden resultar en vanas sospechas y consiguiente intranquilidad, o bien, pueden generar alguna complicación física.Por lo tanto, se aconseja que en exámenes periódicos de personas aparentemente sanas, se evalúe un número limitado de parámetros de acuerdo con la edad y el género y según lo que se establece como frecuencia necesaria para cada grupo. Para aquellos pacientes que llegan a la consulta solicitando que se les hagan "todos los estudios posibles", es importante que sepan que el médico les indicará lo que corresponda a sus factores de riesgo, edad y género.
¿Para qué?
Los controles médicos educan y concientizan sobre hábitos saludables, entre ellos, alimentación sana y equilibrada, actividad física y los encuentros con las personas en que se incentiva el abandono de hábitos nocivos (tabaquismo, abuso de sustancias y de alcohol, entre otros).
Los chequeos son la forma más efectiva de detectar factores de riesgo de enfermedades y prevenirlas, y patologías que en ese momento no presentan síntomas, pero que localizadas reciben tratamiento precoz y muy buen pronóstico de cura.
Ser paciente no implica ser pasivo; los controles sirven para aprender sobre salud y autocuidado. En este sentido, las personas se informan, también, acerca de las vacunas necesarias en la vida adulta y ante viajes, es indispensable conocer qué problemas se evitan con una inmunización oportuna.
Además, para quienes en vacaciones deciden “convertirse” en deportistas y emprenden actividad física intensa y en forma abrupta, la recomendación es que lo hagan con mesura y eviten problemas típicos de esguinces, quebraduras, dislocaciones, entre los habituales.
Al respecto, Nota advierte que “no es conveniente realizar esfuerzos físicos importantes si no se está entrenado, para esa activi dad porque se pueden sufrir lesiones de distinto tipo y algunas graves”.
Estudios en el día
Existen en Córdoba diversas instituciones que ofrecen el servicio de control médico y chequeos específicos, donde se coordinan los turnos y se realizan las evaluaciones en unas horas. Al final, el paciente sale con los resultados en la mano y ha resuelto una parte importante sin traslados reiterados ni pérdidas de tiempo.
Algunos de los centros que ofrecen estos servicios son: Sanatorio del Salvador, Instituto Humana, Conci-Carpinella e Instituto Oulton.

