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A medio camino

El 90 por ciento de las ofertas de empleo, publicadas en los medios convencionales en Argentina, propone como variable de búsqueda la edad. 

14 de mayo de 2014 a las 12:09 a. m.
A medio camino

El 90 por ciento de las ofertas de empleo, publicadas en los medios convencionales en Argentina, propone como variable de búsqueda la edad. Los avisos generalmente dicen “hasta 45 años”. Como consecuencia directa, actualmente más de 500 mil personas no logran acceder a muchas oportunidades laborales, ni son consideradas para ocupar posiciones afines a su perfil.

“Esta población es denominada ‘excluidos invisibles’ y está integrada tanto por profesionales de gran trayectoria, como por empleados de distintos rubros y perfiles con menos experiencia. Incluye también amas de casa que quieren reinsertarse laboralmente, entre otros casos.

La población que supera los 45 años –pero que no excede largamente esa edad– es considerada vulgarmente como ‘viejos’ para trabajar y ‘jóvenes’ para jubilarse”, indica Tomás Olivieri Acosta de la Asociación Civil Diagonal.

Los excluidos invisibles se encuentran en desventaja respecto de otros más jóvenes, debido a un prejuicio en relación con sus capacidades para ocupar un puesto de trabajo. “Por ejemplo, se los califica de rígidos al momento de aprender una tarea, de estar desactualizados, de ser poco dinámicos y flexibles en su desempeño, de presentar dificultades para integrarse a un equipo generacionalmente dispar, de ser menos resistentes al ritmo y exigencias de las jornadas propuestas, entre otros”, grafica la psicóloga Milagros Abud.

“Los que se quedan sin empleo enfrentan una pérdida material real con una descalificación o pérdida simbólica de valor de la subjetividad. El motivo del despido o cierre del local de trabajo o del contrato temporario o de la ocupación transitoria “changa”. En todo ámbito hay un vínculo que se establece con personas, materiales, rituales, ruidos, olores y miles de estímulos familiares y casi personales. Es lo que luego falta en la cotidianidad. Son rituales que se extrañaban, son como la pérdida de una parte de sí mismo”, advierte Deolidia Martínez, psicóloga laboral y social que integra el Equipo de la Secretaría de Trabajo de la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC).