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Trucazo. El secreto para que la carne quede jugosa: cuándo salar cada corte según los expertos

El momento de salar la carne marca la diferencia entre un corte seco o jugoso. Parrilleros y nutricionistas coinciden en que la técnica depende del grosor de la pieza.

03 de septiembre de 2025 a las 02:26 p. m.
El secreto para que la carne quede jugosa: cuándo salar cada corte según los expertos
Cuándo es el momento correcto para salar la carne. (Imagen ilustrativa)

El debate sobre cuándo salar la carne es constante entre aficionados y profesionales. Algunos lo hacen justo antes de cocinar, otros esperan al final y aquellos que ajustan según el corte.

Jorge Valenzuela, conocido como Jorgito Parrillero en TikTok, explica que salar la carne gruesa antes de cocinar no sólo no la seca, sino que mejora la jugosidad.

La ciencia detrás de la jugosidad

Al salar la carne con antelación se inicia un proceso de ósmosis. Primero la superficie libera agua, luego la sal se disuelve formando una salmuera que vuelve a penetrar en la carne. Este mecanismo permite que el sabor llegue al interior y los jugos se retengan, logrando un corte más tierno y sabroso.

La nutricionista Beatriz Robles confirma que la absorción máxima ocurre alrededor de los 40 minutos.

“En ese momento la carne no sólo ha recuperado el agua que perdió inicialmente, sino que resulta más tierna y jugosa”, agrega.

Qué cortes requieren sal con anticipación y cuáles no

  • Cortes gruesos, asados y aves: lo ideal es salar entre 40 minutos y 24 horas antes, permitiendo que la carne reabsorba los jugos.
  • Cortes finos y hamburguesas: se recomienda salar justo antes de cocinar, dentro de los tres minutos previos, para potenciar el sabor sin perder humedad.

Ben Andrews, maestro carnicero de Nueva Zelanda, coincide en que la técnica depende del grosor y tipo de carne. Mientras que los cortes gruesos se benefician de una salazón anticipada, los cortes finos requieren precisión para no comprometer la jugosidad.

El tipo de sal también importa

Además del momento en que se aplica, el tipo de sal puede marcar la diferencia. Los expertos recomiendan usar sal gruesa o en escamas, ya que su disolución es más lenta y favorece la creación de la salmuera natural en la superficie del corte.

La sal fina, en cambio, penetra más rápido y puede resecar la carne si se aplica con demasiada anticipación.

En la cultura argentina, la carne a la parrilla no es sólo un plato, sino un ritual social. Por eso, conocer el momento justo para salar no es un simple detalle técnico, sino una manera de garantizar que el asado sea recordado por su sabor y jugosidad.

Como concluyen los especialistas, la clave está en entender el corte y aplicar la técnica adecuada para realzar lo mejor de cada pieza.