Uniformados continúan la protesta hasta el martes
Ayer no hubo negociación alguna con el Gobierno. Gendarmes y prefectos esperan la respuesta a un petitorio salarial. Hoy habrá una concentración.
Buenos Aires. Los suboficiales de la Gendarmería y de la Prefectura que hoy cumplirán cinco días de protesta en demanda de mejoras salariales y laborales reafirmaron que mantendrán su reclamo por lo menos hasta el martes próximo, cuando supuestamente recibirán una respuesta del Gobierno. Por lo pronto, ayer los voceros de ambas fuerzas de seguridad convocaron para el mediodía de hoy a sus compañeros que estén de licencia o de franco a reunirse frente a los edificios Guardacosta y Centinela, sedes respectivamente de la Prefectura y de la Gendarmería, en la zona del portuaria de la ciudad de Buenos Aires. Las negociaciones de los efectivos que llevan adelante la inédita medida de fuerza con funcionarios del Gobierno se mantienen interrumpidas, desde la reunión que la noche del miércoles mantuvieron en el edificio Guardacosta con el secretario de Seguridad, Sergio Berni.Según voceros de los manifestantes, ayer estaba prevista una reunión con funcionarios de los ministerios de Seguridad y de Trabajo, pero que fracasó por la ausencia de los representantes gubernamentales. "Hasta el martes se mantiene la protesta y estaremos esperando ver qué solución y propuesta nos trae el Gobierno", dijo uno de los voceros de los prefectos, José Luis Cabañas. "La negociación está abierta –aseguró–, pero no tuvimos ningún llamado por parte de Seguridad para intentar solucionar esto".De acuerdo con el vocero de los prefectos, durante la reunión de la noche del miércoles Berni se comprometió a darle respuesta a tres de los siete puntos del petitorio conjunto: salario mínimo de siete mil pesos "en blanco" (hoy los haberes mínimos se acercan a los 2.600 pesos), no aplicación de represalias a los rebeldes y una mesa para definir una nueva escala salarial.Los integrantes de Gendarmería, en particular, reclaman además por la "incorporación del personal a una Aseguradora de Riesgos del Trabajo (ART) y la libre elección de una obra social".Un vocero de los gendarmes, Raúl Maza, insistió ayer en replicar interpretaciones del oficialismo acerca de intenciones desestabilizadoras. "Esto no es un golpe de Estado, es una manifestación pacífica y democrática. Si estuviéramos en dictadura no podríamos hacerla. Somos ciudadanos amparados por la Constitución", dijo.Sobre el final de la tarde se generó alguna tensión entre los varios centenares de prefectos reunidos frente al Guardacosta, cuando uno de sus voceros dijo que habían recibido una intimación del Ministerio del Interior para despejar la avenida Madero, que permanece bloqueada por efectivos y familiares.Las dos CGT, por su parte, coincidieron en pronunciarse a favor de que prefectos y gendarmes retomen sus funciones habituales y lleven sus reclamos a los mandos de ambas fuerzas. El metalúrgico Antonio Caló, quien apenas electo al frente de la CGT oficialista había respaldado a los efectivos y después corrigió su postura, ayer sostuvo en una solicitada que "la seguridad no puede condicionarse a ningún petitorio, por justo que fuere, sin transformarse en una extorsión. Uno de los jefes de la CGT opositora, Juan Schmidt, alegó a su vez que después que el Gobierno "enmendó el error" de haberles pagado salarios con recortes, "ahora hay que normalizar todo esto".El conflicto de las fuerzas de seguridad se inició el martes pasado cuando efectivos de la Prefectura Naval comprobaron que se les redujeron entre un 30 y 60 por ciento sus salarios por la aplicación del decreto presidencial 1.307. Por la noche se sumó Gendarmería. Luego, la situación de tensión se amplió a pequeños grupos de suboficiales de la Armada y la Fuerza Aérea, debido a que el personal militar sufrió complicaciones en sus haberes por el decreto 1.305, del 3 de agosto, que también provocó algunas distorsiones y reducciones salariales.Más información- Jesús María: gendarmes volvieron a la plaza- Video: la protesta en JesúsMaría- De la Sota no habla del conflicto

