Una sábana demasiado corta
Un castillo de naipes que tambalea ante la mínima corriente de aire. Esta imagen podría sintetizar hasta aquí el derrotero por el que ha pasado el pretendido acuerdo entre macristas, radicales y juecistas.
Un castillo de naipes que tambalea ante la mínima corriente de aire. Esta imagen podría sintetizar hasta aquí el derrotero por el que ha pasado el pretendido acuerdo entre macristas, radicales y juecistas.
Pese a la buena voluntad que dicen poner las tres partes para evitar que todo termine por el suelo, lo cierto es que hasta aquí cada uno administró los soplos de acuerdo con su conveniencia. Y pese al "avance" de ayer en el porteñísimo despacho del líder del PRO, Mauricio Macri, las cartas de abajo flameaban cual bandera en el mástil. La premura de estas horas decisivas por llegar a un mínimo de entendimiento por la fórmula que le disputará a Unión por Córdoba el gobierno provincial no debe eclipsar otra amenazante correntada de aire que podría derribar lo poco o mucho (según quien lo evalúe) de lo construido hasta aquí.Ese eventual vendaval tiene nombre: lista de legisladores provinciales. Hay coincidencia en que no hay lugar para todos.Con el escenario más positivo, el de ganadores, Mestre, Juez y los "amarillos" hacen las mismas cuentas: si se gana con 32 puntos, habrá unos 18 lugares para repartir de la lista sábana. Y la división en partes iguales (seis por bando) deja a radicales y juecistas con mucho menos de lo que hoy tienen (11 y 10, respectivamente). Ahí radica el problema en ciernes. ¿Quiénes serán los héroes que en pos de un acuerdo resignen sus posiciones?Con énfasis, Ramón Mestre les planteó esto a sus compañeros "boina blancas" el martes, cuando analizaron por enésima vez los escenarios por venir. "¿Ustedes saben que no hay espacio para todos?", los inquirió.Las miradas cruzadas fueron la postal. Nadie quiso meter los pies en ese sucio barro. Sólo repitieron al unísono el pedido de siempre: un lugar "asegurado" por cada núcleo interno.En el PRO, en tanto, hablan de que "hay tiempo" para negociar e invocan una generosidad ("que sólo nosotros tenemos", recalcan), en busca de poner paños fríos. Aseguran que habrá otras cinco bancas disponibles que llegarán fruto de victorias departamentales. Si todo fuera así, el número llegaría a 23, lejos todavía de la mayoría necesaria para dominar la Unicameral.

